Beber del grifo en Valencia puede ser un mal trago. El agua es potable, pero análisis de un laboratorio autorizado por Salud Pública revelan que puede ser menos saludable que la embotellada.

El agua de Valencia (la de la tubería, no la de el viernes por la noche) está muy tratada para evitar las bacterias. Por eso, no es ni inodora ni insípida, más bien suele oler y saber a cloro. Ahora bien, lingotazos contínuos de cloro pueden dañar la flora intestinal, especialmente la de los niños que es también la que «antes se regenera», dice Óscar Caballero, director técnico de Biocontrol e investigación.

El litro de agua mineral cuesta entre 11 y 40 céntimos en el súper

Además, es mucho más dura que la mineral, lo que puede favorecer los cálculos renales «en quienes no excretan bien» el calcio o abusan de él. Pese a ello, es perfectamente apta para consumir.

Tiene también más sodio, que es desaconsejable para la tensión alta, y a veces se pasa de sulfatos, aunque no es alarmante porque el exceso es liviano y las propiedades del agua, según Caballero, pueden variar un poco según la toma. Un aporte excesivo y constante o en personas sensibles puede dar cagaleras.

Una oficina (baños, cafetera eléctrica...) puede consumir unos 96 céntimos de agua potable al día
El análisis también evidencia que el agua de la ciudad tiene muchos más nitratos que la otra. El nivel está dentro de lo legal y no compromete la potabilidad, pero los nitratos, como otros muchos productos que se consumen, se consideran un probable cancerígeno.

En resumen, las dos aguas son bebibles y las jarras con filtro aproximan las peculiaridades de la potable a las de la embotellada. Con todo, Caballero concluye: «Es muchísimo mejor la mineral».

Cinco preguntas a María Ángeles Ramón-Llin, concejal del Ciclo del Agua en Valencia

1 ¿De dónde es el agua que se bebe en Valencia? Del Júcar y del Túria. Se trata en las potabilizadoras de Manises y Picassent.

2 ¿Es buena? Sí, la controla el Ayuntamiento y firmas externas, y cumple con los baremos, si no, se cortaría.

3 Pero huele y sabe mal... Se va mejorando el olor y el sabor a cloro, que sirve para evitar problemas de salud.

4 ¿A quienes tienen piedras en el riñón no les va demasiado bien? El agua varía por zonas y aquí tenemos terrenos calcáreos, pero también hay personas que necesitan más aporte de calcio. Cada agua está indicada para unas patologías, lo que no quiere decir que las otras sean malas.

5 ¿Han tenido que instalar desnitrificadoras? En otras localidades sí tienen muchos nitratos y han recurrido a ellas. Aquí, no.