Combo cannabis.
La marihuana ha escapado a la nueva ley holandesa. ARCHIVO
Desde ayer martes en Holanda está prohibido fumar tabaco en bares y restaurantes, pero se da la paradoja de que los consumidores de cannabis podrán seguir encendiendo sus cigarrillos, pipas y vaporizadores en los 'coffee shops' de todo el país.


Los dueños de los 'coffee shops' sugieren sustituir el tabaco con una mezcla de hierbas
Los carteles de 'No fumar' estaban claramente a la vista en los tradicionales cafés holandeses y en los bares de moda, mientras que los dueños de los 'coffee shops' sacaron panfletos con las nuevas normas de consumo, que incluían sugerencias de sustitutos al tabaco como una mezcla de hierbas.

"Los primeros días será un poco extraño, pero finalmente la gente lo aceptará. Hace un tiempo prohibieron el alcohol en los 'coffee shops' y todo el mundo protestó pero después se acostumbraron", dijo Barbara Bovenkerk, encargada del 'coffee shop' Green House.

Las drogas blandas están prohibidas de forma oficial en Holanda pero los compradores tienen permitido llevar consigo menos de cinco gramos de cannabis. En los 'coffee shops' se venden pequeñas cantidades, lo que los hace una gran atracción para los turistas.

Cigarrillos de marihuana más fuertes

Con la nueva normativa, mezclar cannabis con tabaco podría significarles a los dueños de estos establecimientos una multa de 2.400 euros. Algunos de ellos han mostrado su preocupación porque esta prohibición lleve a que la gente fume cigarrillos de marihuana más fuertes y estimule a los fumadores a salir a la calle. "Fumarlo puro puede tumbarte, y quizá ser más adictivo. La cultura de fumar también puede migrar hacia los espacios abiertos, las calles y los parques", afirma Pieter van Wallen, gerente del 'coffee shop' Rokerij.