La Fiscalía de Málaga ha acusado a un hombre de un delito de daños, por considerar que, presuntamente, rayó, esparció excrementos de animal y roció con un spray negro una de las puertas de un coche que estaba estacionado frente al local de su propiedad, ubicado en una calle de la capital.

Los hechos sucedieron en noviembre de 2007 cuando el acusado, tras advertir de que una mujer había aparcado su coche frente al local, le recriminó y le pidió que lo retirara, según relata el escrito de conclusiones provisionales del ministerio público.

 

Rayó el capó delantero, los laterales y la puerta del maletero, que también roció con un 'spray'.
Ante su negativa, minutos más tarde, cogió una llave y rayó el capó delantero, los laterales y la puerta del maletero, que también roció con un spray, para, posteriormente, esparcir los excrementos de un animal por la carrocería, lo que causó daños por valor de 875 euros, según la tasación judicial.

 

El coste de la reparación de los desperfectos causados en el coche ha sido satisfecho por la compañía aseguradora. Para la acusación, los hechos constituyen un delito de daños, por el que pide una condena para el acusado de 3.240 euros; además de una indemnización de 875 euros para la compañía por la reparación.