Bibiana Aído
La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, durante la conferencia-coloquio del Foro Social de Europa Press. EFE

Cada decisión que anuncia la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, se pone en entredicho: primero fue el teléfono de información para maltratadores y el pasado miércoles, la creación de una biblioteca para mujeres que sólo tendría libros de escritoras.

Sin embargo, cuando realmente se mira con lupa a la ministra es cuando habla, desde que en su primera comparecencia se refiriera a "los miembros y miembras de esta comisión". Este miércoles, sin ir más lejos, en la inauguración de una jornada parlamentaria organizada por el PSOE sobre El papel de las mujeres en la alianza de las civilizaciones, Aído aseguró que hay culturas "inferiorizadas", según publica La Razón, una palabra que no figura en el diccionario de la Real Academia.

Durante su discurso, la benjamina del Ejecutivo criticó duramente que "en España, los hombres árabes vayan vestidos al modo occidental mientras ellas llevan vestidos largos y pañuelos".

A pesar de las críticas, la ministra ha hecho gala de una gran perseverancia desde que tomó posesión de su cartera, como demostró cuando dijo que "guay o fistro no lo tuvieron tan difícil para entrar en el diccionario de la RAE como miembra", pese a que fistro no figura en el diccionario.