La Gran Logia de España (GLE) medió para que el vicepresidente de Catalunya, Josep-Lluís Carod-Rovira, se entrevistara con el primer ministro de Escocia, Alex Salmond, el pasado 10 de enero, según revela hoy el periódico El Mundo.

En la carta se decía que el Gobierno catalán protege a la masonería
Los masones españoles
enviaron una carta a los masones escoceses para que la entrevista entre ambos dirigentes independentistas se reunieras cuanto antes debido a que el vicepresidente catalán pasaba por momentos de baja popularidad.

El Gran Maestre de la GLE, José Carretero, envió una misiva a su homólogo escocés, Sir Archibald Donald Orr Ewing, en la que en uno de sus párrafos le decía que "el Gobierno de Catalunya protege a la masonería: algunos hermanos forman parte de él", explica el rotativo madrileño.

Carretero se refería a algunos altos cargos pero no a ningún conseller del Gobierno catalán, aclara el rotativo. Sería un dirigente de ERC perteneciente a la masonería quien pidió la mediación de la GLE.

Descontento masón

La actuación del Gran Mestre Carretero no habría gustado a los masones españoles ya que incumple una de sus normas: la de intervenir en política ni religión.

Tampoco gustó a Sir Archibald ya que se encuentra en el polo opuesto a las ideas independentistas del SNP , el partido del primer ministro escocés.

Fuentes de la vicepresidencia catalana han asegurado, según El Mundo, que Carod-Rovira no estuvo nunca al corriente de esta mediación.