La crisis económica salpica a las familias con fuerza, que ven disminuir su poder adquisitivo (los precios suben más que los salarios), con lo que reducen su nivel de confianza y el mercado se refiere. Pero esta crisis, que tiene dimensiones internacionales (el precio del crudo, de los alimentos, la fragilidad de la bolsa) y potenciadores nacionales (la crisis inmobiliaria), no afecta a todos por igual.

Mientras en España Zapatero había prometido subir el salario mínimo interprofesional a 800 euros brutos anuales para una jornada laboral que, de media ronda las 40 horas semanales, nuestros vecinos franceses han visto como su salario mínimo interprofesional supera los 1.300 euros brutos (unos 1.037 euros netos mensuales) para una jornada laboral de 35 horas. Actualmente, el salario mínimo en España es de 600 euros brutosal mes.

Sólo mejores que Portugal

La cantidad no ha dejado de crecer en los últimos años, lo que da idea de la pobre remuneración que suponía en el pasado: desde 2004, según datos del Ministerio de Trabajo, la subidas alcanzan el 24% en nuestro país.

El año pasado sólo Portugal tenía un salario mínimo interprofesional más bajo que el nuestro, con 430 euros netos al mes, tal y como reveló la oficina estadística comunitaria (Eurostat).