Cristina Fernández
La presidenta argentina, Cristina Fernández, saluda en la Casa Rosada en Buenos Aires. (EFE) EFE
El gobierno de Argentina y el sector agropecuario reanudaron el lunes el diálogo interrumpido hace un mes, pero la cita sólo dejó claro que persisten las discrepancias en torno a los impuestos a las exportaciones de granos. Después de que los productores rurales levantaran este viernes la cuarta huelga comercial realizada en poco más de tres meses, la presidenta argentina, Cristina Fernández, recibió en su despacho a los dirigentes de las cuatro patronales del campo.

Ambas partes destacaron la importancia de haber recuperado el diálogo, pero mientras el gobierno se mostró más optimista y calificó el encuentro de "positivo", el campo fue más cauto a la hora de evaluar los resultados de la reunión.

"Hay que valorar que se haya reanudado el diálogo, algo que viene a interrumpir un proceso de confrontación. Se ha reconstituido una instancia de democracia, con discrepancias, pero con respeto. Es importante decirnos las cosas a la cara", dijo a la prensa el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi.

"Acuerdos del bicentenario"

En la reunión, definida por el gobierno como una "charla franca", no hubo acuerdos ni compromisos. Sólo una invitación de la presidenta a los agropecuarios a sumarse a los "acuerdos del bicentenario" y la expectativa de los dirigentes para que el jefe de gabinete, Alberto Fernández, les vuelva a convocar a la mesa de diálogo, que quedó truncada el pasado 26 de mayo.

El asuntos de las retenciones móviles a las exportaciones, que desató el conflicto el pasado 11 de marzo, sigue siendo el más ríspido. Mientras el jefe de gabinete aseguró en una rueda de prensa que el asunto no fue tratado en la cita del lunes, los dirigentes rurales señalaron que volvieron a pedirle a la presidenta que suspenda el esquema tributario.

"La presidenta hizo una fuerte defensa constitucional (de las retenciones) y señaló que es ahora el Congreso el que decide", dijo Buzzi. Cristina Fernández envió el martes pasado al Parlamento un proyecto de ley para que el Legislativo ratifique los impuestos a las exportaciones de soja, girasol, maíz y trigo. La iniciativa comenzó a analizarse el lunes en comisiones del Congreso, por donde desfilaron dirigentes rurales y gobernadores de las provincias agropecuarias.