Un joven chino que mantuvo retenida a punta de cuchillo a una adolescente en un autobús en Guiyang, en la provincia china de Guizhou, acabó muerto a tiros a manos de un policía que aparentemente negociaba con él la liberación de la chica.

Un policía vestido de paisano saca una pistola y le vuela la cabeza de un disparo
El secuestrador, al que puede verse sujetando el cuello de la joven con la misma mano con la que sostiene un cuchillo de 30 centímetros de largo, pedía armas, munición y dinero a cambio de soltar a su rehén, informa la agencia de noticias Xinhua.

Junto al autobús, dos policías vestidos de paisano parecen negociar con el joven, hasta que uno de ellos, con aparente disimulo, saca una pistola de la parte de atrás del pantalón y le vuela la cabeza de un disparo en cuestión de segundos.

Minutos después, el cuerpo del chico yace ensangrentado en el suelo bajo la mirada de un montón de curiosos.