Los dos presentaron su visión de lo que debe ser el partido y mostraron puntos comunes, como la defensa de sus principios, la ocupación del centro político y el no prescindir de nadie, pero con matices en el fondo.

Rajoy aseguró que no cree que el PP 'deba modificar una coma de sus principios'.

'Contra todo lo que nos hemos cansado de oír en los últimos tiempos, yo no defiendo que cambiemos de posición', explicó, pero añadió: 'Tenemos que cambiar, no de ideas, pero sí de procedimientos para ser más atractivos y convincentes'.

El político gallego de 53 años, insistió en que sigue defendiendo 'que la nación española no es ni discutible ni interpretable', 'que la soberanía nacional no se reparte', 'que las víctimas han de ser una referencia inexcusable de nuestra acción política', 'la familia como núcleo básico de la sociedad' y 'la solidaridad del agua'.

Por eso dijo que el PP tendrá que explicarse mejor, 'romper algunos estereotipos falsos que nos han aplicado nuestros adversarios', y también 'no ser monotemáticos ni parecerlo', proponiendo soluciones a la crisis económica, el desempleo, el problema de la vivienda o la inseguridad ciudadana.

Rajoy ofreció acuerdos de Estado al Gobierno en materia antiterrorista, de organización territorial, para la reforma de la Justicia y la política exterior.

'Un 'no' cobra mucho más valor cuando también se sabe decir 'sí'', matizó.

Y respecto a los nacionalistas, aseguró que con ellos no hablará de la unidad de España, de la soberanía nacional o de la igualdad de los españoles, pero que es 'de puro sentido común' que dialogarán sobre medidas que propicien el bienestar de la sociedad.

'No queremos un partido que se recree en la contemplación de sus principios, sino que sea capaz de convencer con ellos a una mayoría de españoles', dijo, y agregó que el PP es un partido de centro 'moderado y reformista'.

Rajoy terminó dando las gracias especialmente al secretario general saliente, Ángel Acebes, y a 'los compañeros del País Vasco', sin mencionar a la presidenta del PP vasco, María San Gil, que va a dejar el cargo por diferencias con él.

'NO NOS EQUIVOQUEMOS EN LA RENOVACIÓN'

También Acebes fue recordado por Aznar, quien sí habló de San Gil, y pidió que tanto ella como el antiguo funcionario de prisiones secuestrado por ETA, José Antonio Ortega Lara, formen parte del partido, puesto que 'todos tenemos una deuda impagable de agradecimiento'.

El ex presidente del Gobierno dijo que 'hay que seguir sumando voluntades', que 'no ganaremos si pensamos que podemos ignorar a los que ya nos votan' y que 'no nos equivoquemos sobre el sentido de la renovación'.

'Nadie nos tiene que enseñar el camino del centro', puesto que 'estamos en el centro desde hace muchos años', advirtió.

Y respecto a posibles acuerdos con otros partidos, Aznar recordó que en 1996 'primero ganamos las elecciones y después gobernamos con diálogo y acuerdos. Por ese orden, que no se nos olvide'.

La jornada maratoniana culminó poco antes de la medianoche con una fiesta de fuegos artificiales, como no podía ser menos en Valencia.

/Por Teresa Larraz/