Veraneo provechoso
En verano podemos disfrutar no haciendo nada o estudiando para el futuro. 20KMINUTOS.ES

Se aproxima el periodo vacacional más largo para la mayoría de los trabajadores. El 40% de los 19 millones de trabajadores se irán de vacaciones en estos meses.

Hay muchos que prefieren simplemente descansar, pasear, tomar el sol, un espectáculo, una excursión y así van consumiendo sus vacaciones.

El 40% de los trabajadores se irán de vacaciones estos meses
Los hay que no perdonan el viaje de rigor. Otros
planifican actividades con objetivos claros que no pueden realizar en otras épocas del año.

Un curso en una academia o en la universidad, estudiar algo pendiente o preparar lo que viene, aprender idiomas... En verano hay que disfrutar, como en todo el año, y cada uno disfruta con lo que quiere, con lo que le interesa. Ése es el objetivo y, para lograrlo, conviene organizarse.

Algunas propuestas

Estudiar: Las vacaciones son una época perfecta para estudiar. No necesariamente para preparar algo específico como un examen o una oposición, sino para mejorar determinados conocimientos y habilidades: informática, contabilidad, enología..., en academia o a través de Internet... El verano permite realizar actividades de forma más relajada y entretenida.

Idiomas: Lo de estudiar idiomas en verano es una costumbre que se extiende. Existe la necesidad de mejorar nuestro inglés y además la posibilidad de combinarlo con un viaje. La combinación es perfecta y por eso gana adeptos. Si el presupuesto es más reducido, existe la posibilidad de realizar cursos de idiomas en todas las ciudades y también por Internet.

Cursos de verano: Desde cocina hasta literatura, pasando por materiales inteligentes, la variedad de cursos que ofrecen las universidades españolas es ingente. Los hay de diversa duración y con opciones para todos los niveles académicos y son una vía para ampliar conocimientos útiles o simplemente para activar el intelecto.

Desconectar: Siempre hay cosas pendientes, pero uno tiene que saber cuándo hay que parar. Las preocupaciones no se toman vacaciones y lograr alejarlas de nuestra mente no es sencillo. Desprenderse de rutinas y horarios y dedicar el tiempo que corresponde a cada cosa puede ayudar. Unas vacaciones ociosas también son productivas, física y mentalmente. Son reparadoras y nos dan fuerzas para soportar la siguiente temporada.