El alcalde de Burriana, José Ramón Calpe, declinó pronunciarse ante los medios de comunicación después de prestar declaración, en calidad de imputado, ante el juzgado número 5 de Vila-real.

Un vecino presentó hasta seis quejas, con sonometrías incluidas
El a raíz de las denuncia presentada por un vecino a causa de las molestias ocasionadas por los
ruidos de los chiringuitos de la playa del municipio. Este vecino de la playa de los Arenales presentó, según informa El País, hasta media docena de quejas por el ruido de estos establecimientos sin que se le hiciera caso.

Las quejas de este vecino comenzaron en mayo del año pasado y se prolongaron durante el verano. En ellas, el vecino no sólo se refería a la situación de ilegalidad de los chiringitos si no que además, las acompañaba de sonometrías hechas por él mismo y por la Policía Local. Esas pruebas mostraban que se superaba "en mucho" los límites permitidos y a altas horas de la madrugada.

El alcalde ha responsabilizado a los chiringuitos de incumplir la normativa
En su declaración Calpe admitió que los chirigunitos no tenían licencia de actividad pero alegó que se abrió un expediente contra ellos, que no se ha resuelto. El primer edil de Burriana acusó a los chiringuitos de no haber cumplido la normativa vigente. También aseguró que no le constaban quejas de otros vecinos de El Arenal a este respecto según informa Las Provincias

Por su parte los chiringuitos alegaron en su momento que había pagado un canon al Ayuntamiento aunque no recibieron, tras ello, la licencia de actividad.

En la provincia ya hay un precendente similar de condena de un alcalde por ruidos. El ex alcalde de Vila-real, Manuel Vilanova, fue condenado por el Tribuna Supremo por no hacer caso de las quejas de los vecinos sobre los ruidos de una instalación ilegal en una fábrica.

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