Irlanda ha rechazado en referéndum el Tratado de Lisboa, trascendental para el futuro de la Unión Europea (UE), al votar "no" el 53,4% de los electores que acudieron a las urnas, frente al 46,6% que se pronunciaron por el "sí", según ha comunicado la Comisión para el plebiscito.

En la mayoría de las 43 circunscripciones del país, el rechazo a este nuevo intento de construcción europea ha obtenido en torno al 60% de los sufragios. Incuso en Dublín, donde las posibilidades del 'sí' debían ser mayores que en las zonas rurales, ha ganado el 'no' con un 65% de los votos.

El 'no' ha ganado en Dublín con el 65% de los votos
Ya antes de conocerse los primeros datos oficiales, el ministro irlandés de Justicia e Interior, Dermot Ahern, había aceptado en declaraciones a la Radiotelevisión Irlandesa (RTE) la victoria del 'no'.

Ha reconocido que el Gobierno irlandés está "decepcionado" por la decisión tomada por la mayoría del electorado, pero ha recalcado que se "respetará" su deseo expresado democráticamente. Irlanda cerró anoche sus colegios electorales con una participación del 51%.

Bruselas apuesta por seguir con el proceso

El Tratado de Lisboa, un documento clave para agilizar la toma de decisiones en una Unión Europea de 27 países, reemplaza a la fallida Constitución europea que holandeses y franceses rechazaron en sus respectivos referendos.

Aunque el 'no' irlandés sumerge para muchos a la UE en una situación de crisis, el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, apuesta por continuar el proceso de ratificación. Irlanda es el único miembro de la UE que somete el Tratado a votación popular, ya que la ratificación en los demás países debe tener o ha tenido lugar en el Parlamento.