Un solo agente de la Guardia Urbana de Nou Barris ha batido el récord imponiendo nueve multas en ocho minutos a un mismo conductor, pero haciendo constar dos direcciones distintas.

El afectado ha recurrido al Servei Català de Trànsit, al RACC, al Síndic de Greuges y al final ha optado por hacer público su caso en 20 minutos.

Se le sancionó, entre otras cosas, por no tener permiso administrativo, ir sin seguro, no llevar casco y tirar un papel
Juan L. R. C. no sale de su asombro ante el alud de multas recibidas de un mismo agente al que le discutió que su vehículo, un
quad bombardier de 800 cc, con todos los documentos en regla, "no precisaba más permiso que el B1 de coche".

El agente, en lugar de inmovilizar el vehículo de cuatro ruedas, optó por denunciarle nueve veces "sin ningún resguardo".

Sin vínculos familiares

Según el conductor, que afirma no tener ningún vínculo con el agente, el 7 de noviembre de 2007 una patrulla le dio el alto "en la Meridiana" y, tras mostrar toda la documentación, se marchó "indignado", pero sin sanción. Cual sería su sorpresa cuando empezó a recibir multas.

Intenté demostrar al agente que erraba con la normativa de quads y se vengó con las multas

La primera cita que a las 20.20 horas conducía sin permiso administrativo por la calle Río de Janeiro. La segunda del mismo agente es a las 20.21 horas en Avenida Meridiana, 387, a una manzana de distancia, por no llevar el casco (lo que desmiente Juan) y por si no fuera suficiente, otra imputación lo ubica, a la misma hora, en Río de Janeiro y lo acusa de ir sin seguro.

Un minuto más tarde, a las 20.22 h, la cuarta multa, en Río de Janeiro, la justifica la falta de tarjeta de inspección técnica. A la misma hora, en la Meridiana, otra sanción del mismo agente, le acusa de conducción temeraria.

La sexta multa, a las 20.26 horas, le denuncia por tirar papeles al suelo. A las 20.27 h otra falta de la ordenanza le sanciona por tirar una colilla y todo culmina a las 20.28 h con una multa por uso incorrecto de bancos o asientos públicos "donde no los hay", asegura la víctima del supuesto "abuso de autoridad".