Un miembro de un piquete fue atropellado hoy por un camión cuando el vehículo intentaba superar un bloqueo impuesto por transportistas que participaban en la segunda jornada de protesta por la
subida de combustibles. La Guardia Nacional Republicana (GNR) explicó que los indicios apuntan a que el fallecido se resbaló cuando intentaba subirse al camión y fue atropellado por el vehículo.
El piquete estaba situado en la localidad de Zibreira, a unos 110 kilómetros al norte de Lisboa

Fuentes de la GNR indicaron a medios oficiales lusos que todavía se desconoce si hubo intención por parte del conductor del vehículo o fue un mero accidente. Explicaron que el ambiente está caldeado entre los compañeros del piquete que todavía se encuentran en el lugar de los hechos y que varios de ellos, testigos presenciales, afirman que se trató de un atropello intencionado.

El piquete estaba situado en la localidad de Zibreira, a unos 110 kilómetros al norte de Lisboa, junto a un centro de distribución de una cadena de supermercados. Antes de conocer esta noticia, la comisión organizadora del paro anunció que se reunirán con los piquetes para decidir si mantienen las protestas, que podrían incluir bloqueos a las dos ciudades más importantes del país, Lisboa y Oporto.

Los convocantes desean conocer la opinión de los camioneros después de que la pasada madrugada anunciasen el fin del paro y se retractasen poco después, tras explicar esta medida a los piquetes, que se mostraron en contra de detener sus acciones hasta que no se consigan sus demandas.

Reivindicaciones

Entre las reivindicaciones está la creación del gasóleo profesional, la equiparación de precios con España, donde la carga fiscal es inferior, bonificaciones impositivas, ayudas directas para soportar los costes e incentivos a la renovación de las flotas. El primer ministro luso, José Sócrates, garantizó que "dará la ayuda que pueda" a las empresas de transportes para minimizar el impacto "muy negativo" del aumento del precio de los combustibles.

Sin embargo, Sócrates dejó claro que el paquete de medidas que el Gobierno espera aprobar antes del fin de semana no puede poner en peligro "el interés general por ningún interés particular", en referencia al saneamiento de las cuentas públicas. El jefe del Ejecutivo garantizó que las fuerzas de seguridad intervendrán para reponer el orden en las carreteras y asegurar la libertad de aquellos que quieren trabajar.