La más pequeña de los hijos de los Duques de Palma de Mallorca, Irene Urdangarín , cumplió el jueves su tercer año de vida. Sin embargo, a pesar de ser una fecha especial, el día de la pequeña transcurrió con normalidad.

La pequeña pasó un día tranquilo en la guardería y luego, con sus hermanos, en casa
Por la mañana, Irene llegó a la guardería vestida con el uniforme obligatorio, calzada con unas bambas encarnadas muy modernas y aferrada a una muñeca. Su madre, la infanta Cristina , fue quien la acompañó hasta la puerta y la encargada de portar un enorme pastel que la niña luego compartiría con sus compañeros.

También fue su madre quien la fue a buscar a la salida. Doña Cristina no pudo evitar sonreír al ver a su hija con una gran corona en la cabeza en la habían escrito su edad.

Por su parte, Irene estuvo muy simpática y sonrió a la prensa antes de irse a su casa para disfrutar con sus hermanos en una fiesta íntima. A esta no acudieron, sin embargo, ni los Reyes ni los Príncipes de Asturias, a pesar de encontrarse en tierras catalanas.

Tampoco la infanta Elena , que prefirió asistir a la corrida de toros que tuvo lugar ese día en Madrid.