Ban Ki-Moon
El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon (d), saluda a su llegada a la tercer jornada de la cumbre de la FAO. (EFE) Alessandro Di Meo / EFE

La cumbre mundial que convocó en Roma la Organicación de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) para abordar la crisis de los alimentos ha finalizado con una declaración que incluye pocos acuerdos.

El documento no incluye medidas reales

Los 193 países que participan en la reunión han cerrado sus trabajos este jueves con un escrito con la objeción de Argentina y las duras críticas de Venezuela y Cuba, que consideran que el documento no incluye medidas reales para acabar con el hambre en el mundo.

Mientras, el ministro italiano de Exteriores, Franco Frattini, lo ha tachado de "decepcionante".

Algunos países se comprometieron a donar un total de 8.500 millones para la lucha contra el hambre en el mundo. Según la nota de la FAO, los delegados de los países presentes en esta cumbre se "han comprometido para aumentar sus esfuerzos para la lucha contra el hambre y el desarrollo de la agricultura".

Entre los donantes, el presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció 773 millones de dólares (500 millones de euros) repartidos en cuatro años. 

Subvenciones y biocarburantes

Tras los repetidos llamamientos durante los últimos tres días para que se dejase de hablar sobre el hambre y se empezase a actuar, las palabras del documento final han minado el resultado de la reunión.

La declaración no zanja las cuestiones más espinosas

La declaración no zanja las espinosas cuestiones de las subvenciones y los biocarburantes.

Incluso, el secretario de Agricultura de EE UU, Ed Schaffer, aseguró, poco antes de consensuar el escrito, que su país prefería que no hubiera un acuerdo a lograr uno malo.