Sus comentarios llegan después de que la compra-venta de viviendas se desplomara un 37 por ciento en marzo en un contexto de elevados costes de financiación - que están a máximos de ocho años -, perspectivas de caída de precios por parte de los compradores y la mayor desaceleración económica en el país desde principios de la década de los 90.

Corredor dijo que el crecimiento de los precios de la vivienda se ha desacelerado hacia los niveles ideales.

'Es un buen momento para comprar, sobre todo nuevas viviendas, porque los promotores saben que el mercado necesita un ajuste de precios hacia lo que la gente puede comprar', dijo en una entrevista en televisión.

Corredor evitó hablar del descenso de precios en España.

'Los precios están en el entorno de la inflación, que es lo que queremos', afirmó. 'Hay muchas más familias que se están enfrentando a dificultades para pagar sus letras'.

'Los tipos de los préstamos han subido recientemente, pero no están a niveles que deberíamos considerar peligrosos'.

SUBEN LOS IMPAGOS

El Gobierno espera que la rápida desaceleración de la economía pueda iniciar su recuperación a finales de 2009 si el mercado inmobiliario comienza a absorber las viviendas vacías en manos de promotores y propietarios privados.

Sin embargo, los compradores potenciales están a la expectativa de que los precios caigan en torno a un dos por ciento este año y un cinco por ciento en 2009, según un sondeo realizado por Reuters el mes pasado.

Los precios de la vivienda libre subieron un 3,8 por ciento en el primer trimestre según los últimos datos oficiales, marcando su menor ritmo en 10 años y situándose por debajo de la inflación - que el mes pasado subió a un máximo del 4,7 por ciento.

Los ofertados por viviendas de segunda mano han caído un 1,8 por ciento en los cinco primeros meses de 2008, según un estudio del portal inmobiliario Hogaria publicado el jueves.

Mientras, el aumento del Euribor - índice de préstamos interbancarios al que están referenciadas la mayor parte de las hipotecas españolas - hasta el 5,1 por ciento - aproximándose al máximo de 5,25 por ciento del año 2000 - también está afectando a la venta de viviendas.

Se espera que la tasa de impagos se triplique en los dos próximos años, según entidades españolas.

La construcción de viviendas caería hasta las 200.000 unidades este año frente la media de 600.000 de los cinco últimos años, lo que provocará que casi un millón de trabajadores de la construcción se queden sin trabajo.

Corredor cifró la necesidad de vivienda a largo plazo en torno a 450.000 hogares.

El Gobierno está tratando de diversificar la economía del sector inmobiliaria y quiere que la contribución de la construcción al PIB caiga hacia el 12 por ciento desde el 18 por ciento anterior, precisó.

/Por Andrew Hay/