El paquistaní Jalid Sheij Mohamed, el presunto miembro de Al Qaeda que mayor rango bajo custodia de EEUU, se sentó en un tribunal, con aspecto avejentado y corpulento, una barba gris y larga y grandes gafas negras.

Cuando el juez intentó preguntarle si estaba satisfecho con el abogado militar estadounidense designado para defenderle, se levantó y comenzó a cantar en árabe, pausando alegremente para traducir sus propias palabras al inglés.

'Esto es lo que deseo, ser martirizado', dijo. 'Mi escudo es Alá el santísimo'.

El acusado agregó que su religión le prohíbe aceptar un abogado de Estados Unidos y que quería llevar su propia defensa, aunque el juez le dijo que es 'una mala idea'.

Además criticó a Estados Unidos por la guerra en Afganistán e Irak, que calificó de 'guerra de cruzados', y por aprobar leyes ilegales como la de los matrimonios entre personas del mismo sexo.

Mohamed lleva túnica y turbante blancos, en marcado contraste con el descuidado aspecto de las fotos de su captura durante una redada en Pakistán en marzo de 2003.

Él y los cuatro procesados - Ali Abdul Aziz Ali, Ramzi Binalshibh, Mustafa Ahmed al-Hawsawi y Walid bin Attash - están acusados de cometer actos de terrorismo y conspirar con Al Qaeda para asesinar civiles en los ataques que dieron inicio a la guerra mundial contra el terrorismo del Gobierno de George W. Bush.

También afrontan 2.973 cargos de asesinato, uno por cada persona que murió el 11-S cuando unos aviones secuestrados fueron estrellados contra el World Trade Center, el Pentágono y un campo en Pensilvania.

'PUSIERON PALABRAS EN MI BOCA'

Mohamed dijo a un comité militar el año pasado que contactó con Osama bin Laden con la propuesta de secuestrar aviones de pasajeros y estrellarlos contra edificios significativos de EEUU, después supervisó la ejecución del plan, según transcripciones del Ejército de EEUU.

Sin embargo, el jueves aseguró en inglés que 'tradujeron erróneamente y pusieron palabras en mi boca'.

La CIA ha admitido que interrogó a Mohamed utilizando una técnica que simula el ahogamiento. Los abogados de la defensa han dicho que protestarán contra cualquier intento de introducir pruebas obtenidas con abusos.

Los otros procesados, que se arriesgan a la pena de muerte, están acusados de ayudar a elegir, entrenar y financiar a los 19 secuestradores, ayudando a que entraran en las escuelas de vuelo y viajar a Estados Unidos.

/Por Jane Sutton/