Natascha Kampusch
Natascha Kampusch, como presentadora en la televisión austriaca. (Puls 4). Puls 4

En agosto de 2006, Natascha Kampusch pudo escaparse de un sótano en el que había permanecido secuestrada durante ocho años. Su captor, Wolfgang Priklopil, la encerró cuando la joven sólo tenía 10 años y cuando supo de su liberación, decidió suicidarse. La historia es bien conocida. Ahora, dos años después de aquellos hechos, Natascha ha saltado al estrellato protagonizando un programa de entrevistas de la televisión austriaca. Se estrenó este domingo con el ex piloto de Fórmula Uno Niki Lauda como primer invitado.

Si cuento la verdad, cada uno la adaptará a sus propósitos

En su vuelta a la actualidad informativa también ha ayudado la entrevista publicada este martes por El Mundo, que firma junto al diario británico The Times, en un intento de limpiar su imagen, mancillada por algunos medios. "Si cuento la verdad, cada uno la adaptará a sus propósitos", asegura recordando su promesa de que nunca revelaría la verdad sobre lo sucedido en aquel sótano donde estuvo secuestrada.

Se define como una chica "sin edad, ni joven ni vieja; algo atemporal" y afirma que la gente asume que es "rica" porque no va "pobremente vestida". "No se dan cuenta de que cualquiera tiene mejor aspecto si va a la peluquería de vez en cuando", asegura. Y sobre su entorno, ¿qué opina?: "No me gustan los bares ruidosos donde las conversaciones son superficiales y la persona a la que hablas está bajo los efectos del alcohol".

La reina de Inglaterra

Sobre su nuevo rol de presentadora de televisión, Natascha afirma que su mayor deseo es conocer a la reina de Inglaterra. "Me gustaría mucho entrevistarla, porque es una mujer que asumió una gran responsabilidad a una corta edad, y eso me resulta muy interesante. Veo un cierto paralelismo conmigo", comenta. Sir Paul McCartney es el segundo en sus preferencias ya que los Beatles son su grupo favorito. Su nuevo trabajo es para ella un símbolo de libertad y apertura al mundo exterior. "Estoy harta de ser una víctima", ha afirmado en alguna ocasión.

Ahora no tengo tiempo para construir ningún tipo de relación; es un riesgo

Sobre sus relaciones con los demás, incluso huye de la palabra 'amistad': "Ahora no tengo tiempo para construir ningún tipo de relación; es un riesgo. Si deposito mi confianza en alguien y me decepciona, me sentiré doblemente defraudada. No quiero ponerme en esa situación".

"No sé si la gente me ve espontánea, arrogante, mentalmente desequilibrada, necesitada de cuidado o sin experiencia vital. Soy probablemente una mezcla de todo eso", continúa mientras señala que es feliz: "Creo que una de las características de la felicidad es que no es algo constante. Si fuésemos felices siempre, ¿cómo diferenciaríamos cuando somos infelices? En ese sentido, puedo decir que soy feliz". Su ambición: "Llegará el día en el que suceda algo tan espectacular que borrará el pasado".