El Zoo de Barcelona se ha quedado con sólo un tigre y un elefante cuando hace cerca de ocho años contaba con cinco ejemplares de cada especie. Los trabajadores denuncian que se trata de un proceso «de agonía irreversible» motivado por los planes de reforma y reducción de las instalaciones de la Ciutadella. El Ayuntamiento lo niega y argumenta que «no se ha dejado de invertir».

Se trata de un proceso de agonía irreversible

El parque zoológico reducirá drásticamente su superficie actual, y pasará de 12 hectáreas a tener sólo cinco, según apuntó el tercer teniente de alcalde del Ayuntamiento, Jordi William Carnes, el abril pasado. Un dato que ayer no confirmó el Consistorio argumentando que el proyecto todavía se está elaborando. La reducción vendrá motivada por la construcción de un
aparcamiento de uso exclusivo para el Parlamento. A la vez, se intervendrá a la altura de la Dama del Paraigua para mejorar la conexión de los distritos de Ciutat Vella y Sant Martí.

Están sacando los animales grandes por liberar espacio
El hecho es que, en los últimos años el zoo ha ido perdiendo grandes animales y ahora ya no hay ningún bisonte americano ni ningún antílope. Cisnes negros y ocas de Hawai tampoco se han repuesto, según los trabajadores del parque. Asimismo, otras especies se han quedado con sólo un ejemplar. Son los tigres y elefantes ya mencionados, además del bongo (una especie de antílope) y el kudu. «Están sacando los animales grandes por liberar espacio», criticaba ayer el presidente del comité de empresa del Zoo, Jesús Cabanas.

«En breve se llavarán los bisontes europeos y hace cuatro años se querían llevar los leones», expone. Los trabajadores atribuyen esta disminución de animales a la futura reducción de las instalaciones y ya han iniciado una campaña de sensibilización y recogida de firmas en contra de «el recorte» del recinto (www.salvemoselzoo.org ).

Pero fuentes del Ayuntamiento de Barcelona afirmaron ayer que «el Zoo no se degrada ni se pierde», argumentando que recientemente se ha renovado el tanque para los delfines y se han construido nuevas pajareras. Por otra parte, «se está planteando» la llegada de un nuevo elefante.