Unos alumnos de San Petersburgo (Rusia) decidieron hacerle un curioso regalo a su profesora preferida, un striptease.

Mientras el resto de la clase permanecía sentada en la clase de inglés con la maestra, algunos alumnos permanecían fuera con una cámara, un equipo de música y el ‘stripper', el alumno más atrevido.

Éste abre la puerta y en un abrir y cerrar de ojos se quita toda la ropa, se queda en tanga, y comienza a bailar a un palmo de la profesora que ni se mueve y permanece inmóvil.

Al final no sabemos si la sorpresa le gusta o no. Todo vuelve a la normalidad; los alumnos, que se mueren de risa durante el 'show', y la profesora dejan que acabe el espectáculo y da la sensación de que la clase sigue dándose mientras los responsables recogen sus cosas y salen del aula.