Gordon Brown y una bomba de racimo
Gordon Brown y una bomba de racimo sin explotar. (ARCHIVO) ARCHIVO
El tratado internacional que prohíbe el uso, fabricación y almacenamiento de las bombas de racimo fue aprobado este miércoles en la conferencia que se celebra en Dublín, según anunció el Gobierno irlandés.

Fuentes diplomáticas españolas confirmaron que los 109 países que participan en estas conversaciones desde el pasado 19 de mayo lograron un "amplísimo consenso" sobre el último texto de la presidencia irlandesa, que aborda la mayoría de demandas planteadas por la organización humanitaria Coalición contra las Bombas de Racimo (CMC).

El borrador introduce una excepción: las bombas de fabricación alemana "Smart 155"
El tratado, no obstante, ha sido negociado
sin la participación de los principales productores y usuarios de este tipo de armas (Estados Unidos, Israel, Rusia, China, India y Pakistán), que se oponen a su prohibición.

El subdirector general de No Proliferación y Desarme del Ministerio español de Asuntos Exteriores, Ignacio Sánchez de Lerín, indicó que el documento "cumple con los objetivos marcados y que España también ha dado el visto bueno al contenido del nuevo tratado".

El borrador, sin embargo, introduce una excepción para las bombas de fabricación alemana "Smart 155", lo que ha disgustado a algunos participantes.

El texto final se presentará en Dublín este viernes y será ratificado por los países firmantes en una ceremonia que se celebrará en Oslo el próximo 2 de diciembre.  

Los británicos, los primeros

Este anuncio se realizaba poco después de que el gobierno británico anunciase que desmantelará su arsenal de este tipo de armamento.

El primer ministro británico, Gordon Brown, ha anunciado que su país eliminará su arsenal de bombas de racimo, causantes de miles de muertes y mutilaciones de civiles.

Un gran paso para hacer del mundo un lugar más seguro

"Hemos decido poner fuera de servicio todas nuestras bombas de racimo. Creo que es un gran paso para hacer del mundo un lugar más seguro", dijo Brown en declaraciones hechas desde su residencia oficial de Downing Street.

Una bomba de racimo es un artefacto de caída libre o dirigido con un alto poder explosivo, que se puede lanzar desde un avión o desde tierra. Cuando alcanza una altura concreta, medida por un altímetro, se abre dejando caer cientos de submuniciones de diversos tipos: antipersona, perforantes, incendiarias, etc.