La sonda 'Phoenix', tras recorrer 679 millones de kilómetros, se posó hoy con éxito en una zona del polo norte de Marte, donde iniciará ahora su misión de recoger muestras de hielo y determinar la existencia de material orgánico.

Antes de tocar superficie, a las 23:53 GMT, 'Phoenix' extendió su escudo térmico
El control de la NASA desde el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) en Pasadena, California, respiró aliviado cuando la sonda puso sus tres patas sobre el planeta rojo diez meses después de iniciar su largo viaje desde el Centro Espacial en Cabo Cañaveral (Florida). "Ha tocado superficie suavemente, de acuerdo con lo previsto", dijeron los responsables de la misión entre aplausos y el júbilo del equipo del JPL.

Se espera que las primeras imágenes tomadas por la sonda lleguen a Tierra alrededor de las 01:43 GMT. "Hemos detectado que ha tocado la superficie", afirmó el ingeniero adjunto de sistemas, Richard Kornfeld entre los vítores del personal de la NASA. El equipo de la agencia espacial al ver que todo transcurría como lo habían planeado, expresó su alegría y satisfacción por el desarrollo de los acontecimientos.

"Siete minutos de terror"

El periodo de tiempo que transcurrió desde que la sonda penetró la tenue atmósfera marciana hasta que tocaba la superficie, se ha denominado los "siete minutos de terror". El nerviosismo de los encargados de la misión era obvio si se tiene en cuenta que menos de la mitad de las misiones a Marte han tenido éxito, y aún queda en el recuerdo el fiasco de la cápsula 'Mars Polar Lander', que se perdió en 1999 tras su descenso en algún sitio cerca del polo sur marciano.

Tomará muestras del agua helada y de la tierra que la rodea
Antes de tocar superficie, a las 23:53 GMT, 'Phoenix' extendió su escudo térmico y usó el radar para contar con la información sobre la altura y calcular la velocidad de descenso vertical y horizontal para ajustar el encendido de sus 12 cohetes de descenso.

Para ello, ha tenido que reducir su velocidad de casi 21.000 kilómetros por hora a sólo unos 8 kilómetros por hora. La misión de 'Phoenix', valorada en unos 420 millones de dólares, consistirá en tomar muestras del agua helada y de la tierra que la rodea. Lo hará con su brazo robótico, que mide 2,5 metros.