El revuelo generado por la polémica en torno a la supuesta compra de votos en la edición de Eurovisión en la que la española Massiel se alzó con el primer premio parece haberse disipado definitivamente.

Para quitar hierro al asunto, el director del departamento de televisión de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), Bjorn Erichsen ha asegurado que el organismo no se va a meter en la posible compra de votos por parte de España en 1968.

Así, aclaró que "los jurados de entonces ya no están" y sería "quitar una alegría" a Massiel y darle "una alegría tardía" a Cliff Richard. Por último, Erichsen anunció que los beneficios de este año de Eurovisión Junior irán destinados a UNICEF y que el Eurovisión Dance Contest se celebrará el 6 de septiembre en Glasgow.