La Orquesta Filarmónica de Berlín está fuera de peligro tras el aparatoso incendio que este martes se declaró en la parte alta del edificio y contra el que lucharon para sofocarlo más de 170 bomberos con ayuda de treinta camiones cisternas.
Las labores de extinción podrían extenderse hasta mañana

La columna de humo de casi treinta metros que llegó a provocar el incendio, visible a una distancia de varios kilómetros, remitió tras seis horas de trabajo, pero Jens-Peter Wilke, del cuerpo de Bomberos, precisó que la labor de extinción podría extenderse hasta mañana.

Wilke declaró que la estructura del edificio, uno de los más emblemáticos de la ciudad, no estuvo en ningún momento en peligro por lo que los daños, aunque cuantiosos, no son irreparables. Tampoco corre peligro el auditorio principal, uno de los más hermosos y con mejor acústica del mundo.

El incendio se declaró hacia las dos y media de la tarde (12.30 GMT), aunque las causas del mismo no han sido establecidas aún y los expertos creen que el origen estuvo en los trabajos de soldadura y reparación que se realizan en una parte de la bóveda del edificio.

Gran preocupación

La gran preocupación fueron los valiosos instrumentos, pues aunque muchos se llevaron al exterior o se encontraban en una cámara, lo más pesados -pianos y percusión- permanecieron en todo momento expuestos, no a las llamas, siempre en la parte superior, sino al agua y espuma vertidas por los bomberos.

El siniestro coincidió con los acordes finales de un concierto de cámara matinal al que asistían un centenar de personas y con los ensayos, en el auditorio principal, de la Orquesta Sinfónica de Baviera y de un Coro Juvenil bajo la dirección del ex director titular de la Filarmónica, Claudio Abbado.

El edificio es una singular obra del arquitecto Hans Scharoun, y fue inaugurado en 1963. Está situado cerca de la céntrica y conocida Potsdamer Platz.