La segunda noche de batalla campal en Barcelona deja unos 30 detenidos, 96 heridos y coches quemados

Manifestantes durante los disturbios de la noche del 16 de octubre de 2019 en Barcelona.
Manifestantes durante los disturbios de la noche del 16 de octubre de 2019 en Barcelona.
EFE
Los altercados ocurridos este miércoles en Cataluña —especialmente en Barcelona, pero también en otras ciudades catalanas— arrojaban el saldo provisional de unos 30 detenidos —cuatro de ellos, enviados a prisión—, al menos 96 heridos —el más grave, un joven que fue atropellado por un furgón de los Mossos en Tarragona—, y ataques de ansiedad entre vecinos de Barcelona, algunos de los cuales tuvieron que ayudar a los bomberos a apagar las llamas. Los Mossos han informado de que 46 agentes han resultado heridos, según el Ministerio del Interior.

El centro de Barcelona se convirtió este miércoles en el escenario de una batalla campal por segunda noche consecutiva. La manifestación que convocaron por la tarde los CDR —una concentración pacífica a la que, según la Guardia Urbana, acudieron más de 20.000 personas— derivó en enfrentamientos entre grupos de manifestantes violentos y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. Contenedores y vehículos en llamas, cargas policiales y lanzamiento de objetos e incluso ácido por parte de los congregados en las protestas protagonizaron la noche en la ciudad condal.

Los altercados ocurridos este miércoles en Cataluña —especialmente en Barcelona, pero también en otras ciudades catalanas— arrojaban el saldo provisional de unos 30 detenidos —cuatro de ellos, enviados a prisión, al menos 96 heridos —el más grave, un joven que fue atropellado por un furgón de los Mossos en Tarragona—, y ataques de ansiedad entre vecinos de Barcelona, algunos de los cuales tuvieron que ayudar a los bomberos a apagar las llamas. Los Mossos han informado de que 46 agentes han resultado heridos, según el Ministerio del Interior.

Después de concentrarse en la confluencia de la Gran Vía con la calle Marina, una parte de los manifestantes que protestaban contra la sentencia del procés se dirigió a la Conselleria de Interior, donde pidieron la dimisión de su titular y lanzaron objetos contundentes a los agentes apostados alrededor del edificio, que respondieron con varias cargas.

Ante la respuesta policial, varios centenares de jóvenes violentos se dispersaron por las calles cercanas a la Consellería de Interior y levantaron barricadas con hogueras, en las que ardieron contenedores y al menos media docena de vehículos.

Todo ello en una noche marcada asimismo por mensajes institucionales. El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, exigió al presidente de la Generalitat, Quim Torra, que condene la violencia, pero dio a entender que aún no ve motivos para intervenir Cataluña. Torra, por su parte, compareció después para hacer un llamamiento a parar los actos vandálicos y culpar de los altercados a "infiltrados y provocadores".

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