Una comerciante afectada por las protestas del martes noche: "Mi padre lloraría si viera esta Barcelona"

Un grupo de radicales prende fuego a una tienda de Zara, en el centro de Lleida.
Un grupo de radicales prende fuego a una tienda de Zara, en el centro de Lleida.
Jorge Soler - TWITTER
Las cifras de los destrozos ascienden a 250 contenedores calcinados, 175 barricadas fabricadas con restos de basura y señales de tráfico que los operarios han comenzado a retirar a primera hora de la mañana. Multitud de comercios han amanecido con pintadas y escaparates dañados. La batalla entre manifestantes y policía forman un total de 150 heridos y 51 detenidos en toda la Comunidad de Cataluña.

Barcelona recuperaba este miércoles por la mañana una tranquilidad relativa después de los altercados que se produjeron el martes por la noche en los alrededores de la Delegación del Gobierno en Barcelona en respuesta a la sentencia del 'procés'. Ciudadanos y comerciantes de la zona centro cuentan a20minutos.escómo vivieron los acontecimientos acaecidos en la tarde-noche del martes.

"Nos hemos quedado sin contenedores de basura", se lamentan algunos vendedores que han dado su testimonio a este diario y que sufrieron diferentes niveles de afectación por los altercados.

Explican que fueron quemados durante el recrudecimiento de las protestas y fueron usados como escudos para cortarle el paso a las fuerzas de seguridad. Ellos, encerrados en sus establecimientos, no se percataron de lo que estaba sucediendo fuera hasta que escucharon los primeros disparos de advertencia de los agentes antidisturbios.

Carla, empleada de una tienda de la calle Mallorca, explica que sus compañeras del turno de tarde se vieron obligadas a permanecer en el interior del local hasta pasadas las diez de la noche. "No pensaban que hubiera violencia, pero cuando escucharon los salvas decidieron bajar la persiana por miedo, apunta Carla, que asegura que ella hubiera actuado igual en su situación.

Otra comerciante muestra su preocupación ante la situación política que vive la ciudad. "Tenemos cabeza como para pensar y hablar", asegurando que la violencia de anoche no es la solución, aunque entiende la motivación de las protestas. Explica que su padre, inmigrante, y que amaba a Cataluña "lloraría si viese esta Barcelona".

También es crítica con los representantes políticos porque, a su parecer, "alguno estira más el brazo que otro a juzgar por la respuesta judicial". Sin embargo, cree que se ha de respetar a todos porque "han sido elegidos democráticamente".

Para todos estos testimonios, en las diferentes concentraciones que se están sucediendo en la capital catalana se pueden diferenciar dos grupos: "Uno de gente pacífica y otro de radicales violentos". Pedro, barcelonés de 56 años, asegura qu elos más radicales "restan importancia" al objetivo de las protestas y nos recomienda a los medios de comunicación investigar quién está realmente detrás de estos grupos.

Parte de estos colectivos que salen a la calle tras la sentencia del 'procés', el de los estudiantes, muestran su apoyo a las acciones del pasado martes y las justifican como "necesarias" ante las cargas policiales. Un grupo de alumnas de Filosofía de la Universitat de Barcelona (UB) explican que este miércoles también se unirán a las marchas convocadas por los CDR cuyo punto de partida es a las 19 horas en la confluencia de la Gran Via de les Corts Catalanes con la calle Marina.

A primera hora de esta tarde, las calles de Barcelona respiran una calma tensa ante las movilizaciones que se comiencen a desarrollar en horas. Estas estudiantes, aún estando de acuerdo con las manifestaciones, aseguran que Barcelona  puede acabar quedado "en aamuy mal lugar cuando se llega a ciertos extremos" en las protestas.

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