La compañía World Response Group, presidida por un ex combatiente de Vietnam llamado Blair Blacker, tiene un modelo de negocio basado en el cabello humano.

Según publica hoy el diario Público, Blacker compra toneladas de pelo en China con el que desarrolla desde hace siete años productos como el SmartGrow, su abanderado, consistente en unas mallas de cabello prensado que se usan para estimular el crecimiento de las plantas.

El pelo estimula la actividad de las bacterias en la tierra

Estas pequeñas alfombras de pelo humano evita la aparición de maleza y reducen el uso de pesticidas, por lo que "resulta muy útil para los agricultores ecológicos", según un gerente de la compañía.

Además, existen estudios que indican que esta red, usada como abono para las raíces, aumenta la producción en las plantaciones.

"El pelo contiene nitrógeno, que sirve como nutriente para las plantas. Además, parece que estimula la actividad de las bacterias en la tierra y eso hace que la planta crezca más rápido", señala el gerente.