Mariano Rajoy ha querido bajar a la arena política para frenar la escalada de posibles rivales que le sucederían en el cargo. Pero cada cada vez está más solo en esta lucha. Las aguas están muy turbias y cada vez más pisa sobre terrenos pantanosos flanqueados por compañeros díscolos y críticos que no ven en el Presidente del Partido Popular en mejor candidato a las elecciones del 2012.

A un mes del congreso de Valencia, se amplifican las voces discrepantes dentro del partido. Si el órdago de María San Gil ha servido para poner aún más en evidencia las dificultades internas que atraviesa un fracturado PP, el portavoz de Exteriores de los 'populares', Gustavo de Arístegui, ha mantenido su voz firme durante toda la semana trasladando sus reproches día sí, día también. Hasta Esteban González Pons, un recién llegado a la política nacional, también ha querido posicionarse, levantando aún más la polvareda.

Pesos pesados

Acosado Rajoy, ahora se las tendrá que ver con una lista alternativa. Según adelanta el diario La Razón, ya hay "conversaciones en todos los niveles" para que "pesos pesados del partido" que han estado en primera línea de fuego con el ex presidente Aznar puedan organizar una candidatura alternativa. El objetivo: relevo generacional en todos los sentidos.

Entre los artífices de esa lista parecen estar detrás la propia presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, el portavoz del Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja, el ex ministro Francisco Álvarez Cascos, el ex vicepresidente económico, Rodrigo Rato. Estos 'pesos pesados' estarían dispuestos a formar una candidatura formada por gente joven a fin de procurar la auténtica renovación. El problema: encontrar a una persona fuerte capaz de enfrentarse a Rajoy.