La provincia de Barcelona sufre vacantes en 30 juzgados, que en algunos momentos de 2007 llegaron a los 50, lo que obligó a suspender algunos juicios, según ha explicado el presidente de la Audiencia Provincial, José Luis Barrera.

El reto de la lengua y las bajas retribuciones provoca que muchos de ellos decidan dejar Catalunya
Las plazas vacantes fueron cubiertas por magistrados asignados a otras secciones de la Audiencia, lo que, en su opinión, es "desagradable, penoso y, en muchas ocasiones, imposible, al haber señalamientos en ambas secciones", y eso obligó a suspender algunos de los juicios. En las nueve secciones penales de la Audiencia de Barcelona, por ejemplo, se señalaron 1.718 juicios y un 20 por ciento de ellos (402) fueron suspendidos, entre otras causas, por la falta de magistrados.

Barrera explicó que en los juzgados de Barcelona las vacantes se cubren con "gente joven que tienen su vida" en la capital catalana. Pero en el resto de partidos judiciales de la provincia "el problema es más sombrío", y para luchar contra la "desertización" es necesario recurrir a la "plantilla amateur".

Es el miedo de los jueces a encontrarse en una tierra especial
Durante la presentación de la memoria anual de la Audiencia Provincial y los partidos judiciales de Barcelona, Barrera atribuyó la dificultad de cubrir todas las plazas vacantes al miedo de los jueces a encontrarse en "una tierra especial", al reto de la lengua y a las bajas retribuciones, lo que provoca que muchos de ellos decidan dejar Catalunya.

Además, recordó que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) solicitó para este año la creación de 88 nuevas plazas de jueces, de las que 55 eran preferentes, pero el Gobierno sólo concedió 21 de ellas.