El Ayuntamiento aborda el cambio de imagen de los 60 establecimientos del barrio de Santa Cruz

  • Se cambiarán los rótulos, toldos y expositores para que todos sigan los mismos criterios que establece la ordenanza. 
  • Los vecinos piden que se ordene el turismo en la zona para facilitar la convivencia con los residentes.
Calle Mateos Gago de Sevilla.
Calle Mateos Gago de Sevilla.
EUROPA PRESS - Archivo

Primero fue el entorno de la zona monumental de Sevilla, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y ahora, tras años de reivindicaciones vecinales, le toca el turno al barrio de Santa Cruz. El Ayuntamiento va a abordar de manera inminente la homogeneización de los rótulos y de la estética externa de los establecimientos de la zona, con el objetivo de que el paisaje haya cambiado "radicalmente" el próximo año. Aunque no es lo único que el Consistorio tendrá que abordar en este céntrico barrio, inundado a diario de turistas que, según los residentes, dificultan la convivencia y lo seguirán haciendo mientras no se tomen medidas.

El concejal de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, explicó este miércoles que el "100%" de los establecimientos de la avenida de la Constitución y la calle San Fernando –106 en total– han cambiado ya sus rótulos y elementos externos para adaptarse a la ordenanza municipal, que establece una serie de criterios para reducir la contaminación visual y proteger el paisaje urbano.

Rótulos, toldos y expositores han sido sustituidos por otros acordes a la normativa, siguiendo todos ellos un mismo modelo en cuanto a tamaño, tipo de letra y disposición. Un cambio que no todos los negocios han aceptado de buen grado, por lo que ha sido Urbanismo quien ha tenido que actuar de modo subsidiario.

El siguiente barrio en la lista del Consistorio es el de Santa Cruz, donde se acometerá el cambio de imagen en los aproximadamente 60 establecimientos que hay en la zona –muchos de ellos, tiendas de souvenirs que invaden las aceras con sus artículos–, después de haber abordado la ordenación con los hosteleros, comerciantes y vecinos. "Hay que frenar la banalización del barrio", sentenció Muñoz, que confió en que en 2020 cambie el paisaje "radicalmente". No obstante, el edil puntualizó que "no se pueden cambiar todos los rótulos de la noche a la mañana porque tienen un coste empresarial y hay que ser sensibles, pero sí de puede ir viendo la evolución".

Ordenación del turismo

Los vecinos han acogido positivamente la noticia. "El barrio estaba muy mal y era necesaria una ordenación", asegura a 20minutos María José del Rey, presidenta de la asociación de vecinos Amigos del Barrio de Santa Cruz, que apunta al turismo como una de las principales problemáticas de la zona. "No estamos en contra", aclara, pero "es complicado convivir" con tantas visitas y "no hay que dejar que la situación se desborde".

Reclaman, entre otras medidas, que los grupos turísticos con guía no se paren en los callejones pequeños del barrio porque "los hacen intransitables" y que utilicen sistemas de audio individual en lugar de megafonía para evitar molestias a los residentes. Pero lo que "más urge", continúa Del Rey, es regularizar el tránsito de patinetes, bicicletas y segways turísticos en las zonas peatonales. "Hay días que en el Patio de Banderas, por ejemplo, no cabe nadie", añade.

Queda igualmente por concretar cómo se llevará a cabo la reurbanización de Mateos Gago, arteria del barrio, cuyas obras no empezarán previsiblemente hasta después de la Semana Santa de 2020. Los trabajos se ejecutarán por fases, tal y como anunció el Ayuntamiento, que se reunirá con vecinos y comerciantes para planificar la obra. "Esperemos que se establezca un plan de movilidad que no afecte a los residentes, concluye la representante vecinal que, de momento, asegura que van "por el buen camino" gracias a la "buena sintonía" con el Consistorio.

También ha recibido la noticia con agrado Lola Dávila, presidenta de la Plataforma por el Derecho al Descanso, que explica a este medio que en el barrio de Santa Cruz "hay aceras de menos de un metro en las que es imposible poner veladores o tiendas de postales".

En su caso, además, pide al Ayuntamiento que también actúe en el Paseo de Colón, donde Dávila reclama una "regularización" de los veladores porque "hay momentos en los que no se puede ni pasar". Lo que quieren, continúa, es que estos sean considerados como "emisores de ruido" y que se busque la manera de medirlo. Exige que cada bar tenga el número de veladores que le corresponde en función de los metros, que se cumpla el horario y se respete el derecho al descanso. "Veladores sí, pero cumpliendo la ordenanza", concluye.

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