Francisco Rivera Ordóñez
El torero Francisco Rivera, por las calles de Sevilla este 2 de mayo. GTRES

Está en un buen momento. Francisco Rivera acaba de ser absuelto de un grave problema judicial por haber elegido mal unos socios que podrían haberle llevado a la cárcel. Tres años de agónica batalla que le hicieron perder no sólo mucha energía sino también una elevada cantidad económica.

La buena noticia llega en el mismo momento en que se rumorea que la relación con su hermano Cayetano no atraviesa por su mejor momento. Insisten en que todo saltó por los aires después de no llegar a un entendimiento en la famosa corrida goyesca que organiza Francisco. Y, desde entonces, la situación parece haberse ido agravando poco a poco.

A pesar de que la información se sostiene por varios medios, ninguno de los protagonistas confirma un secreto a voces. Cayetano da un pase de verónica en sus conversaciones con los periodistas mientras que, desde su atalaya en Espejo Público, Francisco entra a matar protegiendo su intimidad.

Aún así, no ha dudado en asegurarme que nada de lo que se comenta se corresponde con la realidad: "La ultima vez que hablé con mi hermano fue hace unos días cuando toreó en Zaragoza. Siempre hablo con él cuando acaba de torear, no hace falta que hablemos todos los días", me dijo cuando le pregunté si, como dicen, habían perdido, incluso, el contacto telefónico. Llueve sobre mojado. Ambos insisten en que, de haber problemas, se deben solucionar de puertas para adentro.