A tener paciencia y cuidado al transitar por las aceras. Los autobuses de las líneas 24, 25 y 38 tienen que cruzar la pedanía de Javalí Viejo por la calle Rambla. Muy estrecha, de único sentido y con coches aparcados «nos obliga a subir por las aceras con el peligro que conlleva para los peatones», denuncian conductores de Latbus.

El cambio, que genera también importantes retrasos por la lentitud de la maniobra, se debe a las grietas aparecidas por las obras de un parking el pasado miércoles en la calle Corredera, por donde pasaban normalmente los buses. Cerca de 1.800 personas utilizan estas tres líneas que comunican Murcia, Molina, Alcantarilla y Espinardo pasando por Javalí.

«Hemos puesto señales en las calles Fuensanta y Purísima por donde cruza, pero no en La Rambla al ser de único sentido», comenta José Francisco Navarro, alcalde pedáneo de Javalí Viejo.

50 familias viven en la calle

Los vecinos se quejan de lo estrecho de la calle. Sobre todo es peligroso para las cerca de 50 familias que viven en la calle Rambla y «a las que les puede sorprender el autobús al salir de casa», comentan.

Desde la Asociación de Vecinos de Javalí Viejo se advierte de la «falta señalización del nuevo itinerario, pero es la única calle por la que puedan pasar», explica Luis Molina, su presidente.