Lentejas rojas al curry
Lentejas rojas al curry  EMMA GARCÍA

Las lentejas rojas son un tipo de legumbre muy apreciada y cada vez más utilizada en nuestra gastronomía. Su característica más llamativa es que no tienen piel, por tanto no necesitan un remojo previo. Son muy fáciles de preparar y además están muy buenas. Ahora ya es muy fácil encontrarlas en cualquier supermercado del barrio.

Con esta receta rápida de curry -curry en versión un poco libre, sin ponernos demasiado puristas- tendremos una comida buenísima preparada en poco tiempo. Además, podemos añadir verduras que tengamos en casa, trozos de pollo o seitán, que absorbe todo el sabor del curry y queda muy rico. Si además acompañamos con un bol de arroz basmati tendremos un plato muy completo a nivel nutricional.

Las lentejas rojas, al no llevar piel, se deshacen con facilidad. Por eso son perfectas para preparar purés o hamburguesas vegetales. Pero si las hervimos entre 15-30 minutos y luego escurrimos bien, también podemos utilizarlas para ensaladas, salteados o recetas como esta de curry que presentamos hoy.

Ingredientes

  • 250 gr. de lentejas rojas
  • 1 cebolla
  • 125 gr. de espinacas baby
  • 1 diente de ajo
  • 15 gr. de cúrcuma (una cucharada)
  • 5 gr. de comino (una cucharadita)
  • 15 gr. de curry en polvo (o 10 gr. en pasta)
  • 400 ml. de nata o leche evaporada
  • Sal

Preparación

Ponemos las lentejas rojas en un colador grande y las enjuagamos muy bien antes de hervirlas. Hervimos agua con sal en una olla o cazuela. Añadimos las lentejas y las dejamos unos 15 minutos (vamos probando, estarán listas cuando empiecen a ablandarse pero aún tengan una textura crujiente).

Picamos la cebolla y el diente de ajo. Sofreímos las dos cosas en una sartén honda, wok o cazuela con aceite de oliva virgen extra.

Cuando la cebolla esté transparente, añadimos las espinacas. Aunque abultan mucho, en unos minutos reducirán su tamaño.

Espolvoreamos el comino, la cúrcuma y el curry, y removemos muy bien para que se mezclen todos los sabores.

Añadimos las lentejas y salteamos. Podemos añadir más aceite si es necesario.

Echamos la nata o leche evaporada, removemos y cubrimos con una tapa. Las lentejas acabaran de cocinarse en unos minutos. Removemos de vez en cuando y corregimos de sal. Cuando las lentejas estén blandas, y antes de que se pasen y se conviertan en puré, las retiramos del fuego.

Dejamos reposar unos minutos y servimos.