Los expertos de la Asociación Americana de Urología (AAU) afirman que, siempre que se supere el minuto desde el momento de la penetración vaginal hasta el de la eyaculación, no se podría estar hablando de un transtorno como la eyaculación precoz.

El estudio se ha centrado en las relaciones con penetración vaginal
No obstante, el cronómetro no es lo único a lo que hay que prestar atención: hay que tener en cuenta que se sea incapaz de retrasar la eyaculación en
la gran mayoría o todas las penetraciones vaginales y, por supuesto, que la situación provoque en el varón un cuadro de fustración, rechazo a mantener relaciones, ansiedad, estrés...

El estudio se ha centrado en las relaciones con penetración vaginal, pero según la AAU no se puede descartar que las conclusiones se puedan aplicar a otro tipo de relaciones sexuales.