alejandro fernandez
Alejandro Fernández.

Con más de 7.000 entradas vendidas y a un ritmo que augura casi un lleno, Alejandro Fernández revalidará el éxito que ya cosechó hace dos años en su debut coruñés. Y es que los ídolos latinos tienen un importante grupo de seguidores en la ciudad y en la comunidad que no distingue tanto de nacionalidades como de estilos. Y el del artista mexicano es, en sus palabras, la fusión.

Pero una mezcla con los elementos bien definidos. Un poco de pop por aquí, unas baladas por allí y unas rancheras como aliño principal. Ésta es la receta de un cantante cuyo éxito no sólo se debe a su música, sino también a su poderío, vocal y de presencia. Los que hayan disfrutado de un concierto de Alejandro Fernández sabrán ya el magnetismo que despliega sobre el escenario, en una especie de ejercicio de seducción con el público, que suele ser mayoritariamente femenino.

Tour Viento a favor

Hace dos años conquistó así a más de 7.000 coruñeses, un tope que esta vez aspira a superar. Porque está de aniversario. Aunque hace ya 17 años que sacó su primer disco en solitario, el tour Viento a favor se enmarca dentro de las giras que lleva dos años realizando con motivo de sus 15 años de carrera.

Con motivo de su actuación en A Coruña, aseguró que, tras este tiempo de «sembrar», ya le llega el turno de recoger los frutos de su apuesta. Y está dispuesto a hacerlo por el mundo adelante. Tras dos meses de conciertos por América Latina, la cita coruñesa es la segunda de las diez que ofrecerá en España. Y de aquí, a Estados Unidos.

Concierto largo

Una propuesta, pues, de largo recorrido con la que pretende confirmar su éxito. Y para ello, nada mejor que repetir la fórmula que le ha servido para cautivar a miles de personas. Con el precedente del concierto que ofreció este miércoles en Gijón, se puede adelantar que la cita de esta noche estará marcada por un gran despliegue técnico, por un repertorio largo (interpretará más de 30 canciones) y por un artista dicharachero y cariñoso con el público.

En la ciudad asturiana se presentó ante el público con un traje azul oscuro y una corbata rosa. Una apuesta por la elegancia para interpretar A manos llenas y Qué voy a hacer. Fue el arranque de una noche en la que el mexicano cumplió con sus tres facetas más conocidas: el clasicismo de sus baladas, el look más guerrero para sus temas de pop-rock al más puro estilo latino y el uniforme de charro en una última parte plagada de rancheras. El toque de ritmos caribeños de su último disco completa la nueva propuesta de Alejandro Fernández.

La hora del popurrí clásico

Alejandro Fernández, que llega a la ciudad con los 37 años recién cumplidos, es conocido con el alias de El Potrillo. Así, en diminutivo. Quizás por ser hijo de uno de los grandes de la ranchera, Vicente Fernández, que lo subió al escenario cuando apenas tenía cuatro años. Y ya no se bajó.

A lo largo de su vida ha colaborado en numerosas ocasiones con su padre (en discos y conciertos) y, como él, se declara un ferviente defensor de la música mexicana. Por eso, en sus conciertos no faltan temas clásicos como Guadalajara, Jalisco o México lindo, así como conocidas canciones de su padre o de Juan Gabriel, entre otros.

  • Coliseo. Avenida de Alfonso Molina. Viernes, a las 22.30 horas. Las entradas cuestan 20, 35 y 40 euros.