ETA vuelve a matar
Destrozos ocasionados en el cuartel de la Guardia Civil de Legutiano, Álava. (EFE) EFE

La casa cuartel de Legutiano (Álava), que la madrugada del miércoles sufrió un brutal atentado (un muerto y cuatro heridos), fue avisada el lunes por los servicios de Información de la Guardia Civil de que era un posible objetivo de ETA, según han confirmado a 20 minutos fuentes de la lucha antiterrorista.

Las alertas son constantes y ese día fueron alertadas las 23 casas cuarteles que hay en todo el País Vasco. Las mismas fuentes han señalado que hay actualmente cuatro cuarteles que por su ubicación, antigüedad y medidas de seguridad son muy vulnerables a un ataque terrorista. De hecho, sólo tres de las 23 casas cuarteles tienen un "importante y alto nivel de seguridad".

Mejores medidas de seguridad

Desde la asociación de la Guardia Civil Asigc-Profesional, una de las mayoritarias en el País Vasco, se ha solicitado al Ministerio del Interior que mejore las medidas de seguridad en los acuartelamientos vascos y que estas medidas sean "sólo competencia del ministerio y no de los ayuntamientos donde está ubicado el cuartel".

 

Algunos ayuntamientos piden que no usen los inhibidores de frecuencia porque interfieren en teléfonos y televisores

 

Y pone un ejemplo. En la casa cuartel de Eibar (Guipúzcoa) los agentes hacen la vigilancia exterior a pie o dentro de vehículos, ya que el Ayuntamiento (del PSE) aún no ha dado permiso para construir en la vía pública un puesto de guardia.

En Legutiano, uno de sus agentes explica:  "Habíamos pedido permiso para poner un buen muro de protección, pero, al tener que ir en la calle, el Ayuntamiento (de EA) aún no ha contestado".

Inhibidores de frecuencia

En otros municipios, muchos ayuntamientos piden a las casas cuarteles que están en núcleos urbanos que usen los inhibidores (los sistemas que evitan la activación de bombas a distancia) sólo algunas horas del día porque interfieren en las comunicaciones telefónicas y en las señales receptoras de televisión.