La 'geringonça' portuguesa, el modelo de gobierno de izquierdas que no ha cuajado en España

  • La geringonça fue bautizada despectivamente como "chapuza" y guarda semejanzas con el "Gobierno Frankenstein" de Pedro Sánchez tras la moción de censura.
  • En la fórmula lusa intervienen tres partidos de izquierdas, pero gobiernan los socialistas en solitario.
  • La insitencia de Podemos de entrar en el Ejecutivo y el rechazo de Sánchez ha hecho imposible la formacion de un Ejecutivo, con o sin geringonça.
Antonio Costa y Pedro Sánchez.
Antonio Costa y Pedro Sánchez.
EFE / Mario Cruz / Salvador Sas

Las elecciones de este pasado domingo en Portugal han dado la victoria al líder socialista y primer ministro, Antonio Costa, pero sin mayoría absoluta. Esto le obligará a pactar y a hacerlo, posiblemente, con los socios con los que ha conseguido gobernar los últimos cuatro años lejos de todo pronóstico enseñando un nuevo término al resto de países: geringonça. Esta fórmula no es otra cosa que un gran pacto de izquierdas en el que pocos confiaban pero que ha dado cuatro años de estabilidad al país y ha despertado la envidia de Pedro Sánchez.

Durante los meses que han seguido a las elecciones generales del 28 de abril, el líder del PSOE solo ha tenido en mente volver a la Moncloa pero, esta vez, después de ganar en los comicios. Las negociaciones con Podemos las ha llevado con la mirada puesta en Portugal, y así se lo hizo saber a Pablo Iglesias en sus conversaciones, con la idea de imitar la geringonça del país luso, pero sin resultado.

Después de varias ofertas entre los dos partidos, la gran discrepancia entre PSOE y Podemos ha sido la misma en todo momento y es la que ha condicionado todo el proceso negociador: mientras la formación morada quería entrar a toda costa en el nuevo Gobierno, los socialistas descartaban por completo este supuesto con la única intención de gobernar en solitario, al estilo portugués.

La "chapuza" portuguesa y el "gobierno Frankenstein" español

El primer ministro luso llegó en 2015 al poder después de perder las elecciones, lo que podría compararse con la entrada en Moncloa de Pedro Sánchez en junio de 2018, eso sí, moción de censura mediante, pero con algunas semejanzas. El socialista Antonio Costa quedó segundo en las elecciones hace ya cuatro años, con 86 diputados frente a los 102 de los conservadores de Portugal al Frente. No obstante, se hizo con el Gobierno gracias a un pacto con el Bloque de Izquierda, tercera fuerza con 19 escaños; y el Partido Comunista, con 17.

En total, un bloque de 122 escaños que superaba la mayoría absoluta, fijada en 116 -el parlamento luso tiene 230 escaños- y que tenía una particularidad: el líder socialista, Antonio Costa, gobernaría en minoría con el apoyo de las dos formaciones fuera del Gobierno. La geringonça, con pocos visos de prosperar, fue denominado de forma despectiva "chapuza" por la naturaleza del acuerdo: dos fuerzas anticapitalistas y antieuropeístas sosteniendo desde fuera el gobierno socialista.

Esta descripción a más de uno podría llevarle a pensar en el Gobierno Frankenstein de Sánchez tras desbancar a Rajoy, en minoría con 85 diputados y apoyado en Unidas Podemos y en las formaciones independentistas. No obstante, la diferencia entre los ejecutivos de España y de Portugal quedó patente solo meses después, cuando parte de los apoyos que permitieron el gobierno socialista, los independentistas, impedían la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado y, con ello, obligaba a repetir las elecciones menos de un año después de llegar al poder.

En el país vecino, pese a la desconfianza que generaba el pacto de izquierdas fuera del Parlamento y entre los propios implicados, los cuatro años que han seguido a ese acuerdo han sido un ejemplo de estabilidad y buen funcionamiento para el resto de Europa. Con un gobierno en minoría se ha conseguido una recuperación económica y medidas como el aumento del salario mínimo o la recuperación parcial del salario de los funcionarios. Para ello, los tres partidos han tenido que renunciar a algunas de sus propuestas sobre el euro, las nacionalizaciones o la devolución de la deuda en pro de este gobierno.

Ahora, los portugueses han vuelto a votar en unas generales solo un mes antes de que los españoles volvamos a las urnas por cuarta vez en el mismo periodo de cuatro años. En los comicios, el socialista Costa ha conseguido ganar con 20 escaños más pero de nuevo sin mayoría absoluta, lo que le obligará a volver a pactar si quiere seguir en el Gobierno: "A los portugueses les ha gustado la geringonçay desean la continuidad de la actual solución política, ahora con un PS más fuerte", declaró el primer ministro tras conocer los resultados electorales.

En España, la geringonça ha sido imposible después del 28 abril y tras el 10 de noviembre, las posiciones de PSOE y Podemos no parece que vayan a variar. Serán las nuevas sumas las que indiquen las posibles fórmular para, esta vez sí, formar gobierno.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento