Niño con mochila
Niño con mochila. PIXABAY

La espalda de los niños en más vulnerable que la de los adultos. Sus huesos se están formando, por lo que cargarles con un peso excesivo o no llevarlo de forma adecuada puede producirles dolores en espalda, cuello y hombros o dañar músculos y articulaciones. No cargar sus mochilas más de la cuenta y enseñarles a llevarlas correctamente es de vital importancia para la salud de su espalda hoy y en el futuro.

¿Cuánto peso pueden llevar?

Varios organismos, como la Asociación Española de pediatría (AEP) o la Fundación Kovacs de la Espalda, recomiendan que el peso máximo de las mochilas de los niños no supere en ningún caso el 15% del peso de quien la lleva, y aseguran que lo ideal serían que no superara el 10%. Es decir, que si un niño pesa unos 30 kilos, bajo ningún concepto su mochila —con todo el material incluido— debería pesar más de 4,5 kilos.

Sin embargo, un estudio llevado a cabo por la Universidad CEU San Pablo el año pasado asegura que más de un 80% de los escolares supera con creces ese 10-15% y que el 6% soporta incluso más de un 20% de su peso corporal.

Para prevenir lesiones y molestias, además de llevar el peso adecuado, hay que distribuirlo correctamente.

Cómo reducir el peso de las mochilas

Los libros, que representan la mayor parte del peso de las mochilas de los escolares, no dependen ni de padres ni de niños, por eso cada vez son más las voces que piden la colaboración de las editoriales para dividir los libros en cuadernillos, por trimestres u optar por materiales más ligeros. Además, en la medida de lo posible, se deberían ir sustituyendo los libros en papel por el soporte electrónico. Mientras tanto, en casa podemos vigilar lo que llevan cada día para que sea solo lo imprescindible y elegir cuadernos y material ligero.

Elegir la mochila adecuada

Además de no llevarla muy cargada, la mochila —que debe ser ergonómica— tiene que cumplir una serie de características:

  • Correas anchas, regulables y aconchadas, al igual que el respaldo.
  • Poco profunda para que el centro de gravedad de la carga se sitúe cerca del cuerpo.
  • Altura no superior al tronco y anchura no superior a la de los hombros.
  • Con distintos compartimentos para repartir mejor el peso.
  • Las de ruedas pueden se una buena alternativa, pero no todos los profesionales las recomiendan al considerar que son perjudiciales porque distribuyen el peso de forma desigual.

Cómo llevarla adecuadamente

Para no dañar la espalda, el peso tiene que estar distribuido adecuadamente. Para ello:

  • Se deben aprovechar todos los compartimentos de la mochila.
  • Utilizar las correas de los hombros, nunca una sola.
  • Si el peso es demasiado, es mejor ayudarse llevando algo también en las manos.
  • Llevar el peso en el centro de la espalda, a nivel de la cintura -nunca por debajo- y pegado al cuerpo.
  • Las cosas que más pesan se colocarán en primer lugar, pegadas a la espalda.
  • No llevar la mochila colgada durante más de 15 minutos seguidos.
  • Evitar ir encorvado. La cabeza, el cuello y el tronco deben estar alineados.

Además, para mantener una espalda sana y sin dolor desde niños, es muy importante llevar una vida activa y hacer ejercicio. Una espalda con una musculatura fuerte aguantará más peso y se lesionará menos.