Supermercado
Imagen de una vitrina de carne en un supermercado. GTRES

La consultora Nielsen y la asociación de fabricantes y distribuidores AECOC han elaborado el informe Gestión del desperdicio alimentario en la gran distribución, en el que se revela qué ocurre con la comida que no se vende en el supermercado. Pese a lo que pueda parecer, las superficies comerciales son responsables del 5% de los alimentos que acaban en la basura, por el 42% de los hogares, tal y como recoge ABC.

En los supermercados, la mayor parte de alimentos que se estropean y no se pueden reciclar (es decir, que se acaban tirando) son los frescos, con una tasa de desperdicio en esta categoría del 2,05%. Según el informe de AECOC, la mayor pérdida, en torno al 75%, se produce "durante la manipulación de los productos por parte de los consumidores", mientras que un 33% se produce por deficiencias en el transporte.

En cuanto a lo que no se vende del total, el 12% se destina a donación, un 29% se recupera o recicla y un 59% acaba en la basura. La AECOC explica que algunas soluciones para dar salida a lo que no se vende es lanzar ofertas de última hora a un precio inferior, con una etiqueta que los diferencie del resto (Mercadona usa etiquetas amarillas).

Según la AECOC, cada vez se trabaja más para generar menos desperdicio. El informe revela que el 67% de las cadenas consideran que el desperdicio generado es menor o mucho menor que hace tres años, y un 83% de las empresas de gran distribución tiene ya una estrategia para tratar los productos que no se venden.