Mujer con lepra
Mujer con lepra WEN-YAN KING/FLICKR

Los investigadores han luchado durante años para comprender cómo las mutaciones en un gen, llamado LRRK2, pueden aumentar el riesgo de tres enfermedades muy diferentes: párkinson (una enfermedad cerebral), Crohn (una enfermedad intestinal) y lepra (una enfermedad del sistema nervioso periférico). Ahora, un equipo canadiense ha descubierto que la inflamación es probablemente el culpable, según publican en 'Science Translational Medicine'.

"Todos pensaron que el papel principal de LRRK2 estaba en el cerebro, debido a su asociación con la enfermedad de Parkinson. Pero nuestra investigación muestra por primera vez que su papel principal es probablemente en el sistema inmunológico", explica el autor principal, el doctor Michael Schlossmacher, neurólogo del Hospital de Ottawa, y profesor del Instituto de Investigación del Cerebro y la Mente de la Universidad de Ottawa.

"Nuestra investigación sugiere que ciertas mutaciones en LRRK2 mejoran la inflamación y ayudan al cuerpo a defenderse mejor contra virus y bacterias, pero esta inflamación mejorada también podría aumentar el riesgo de Parkinson y otras enfermedades cerebrales", agrega.

LRRK2 está mutado en aproximadamente el 2 por ciento de las personas con Parkinson, lo que lo convierte en el segundo gen más común asociado con la enfermedad. Descubrieron que los ratones con una mutación de este gen tenían una respuesta inflamatoria más fuerte tanto contra las bacterias (Salmonella) como contra los virus (reovirus).

Los investigadores también encontraron que los ratones con la mutación LRRK2 vinculada al párkinson eran mejores para combatir las infecciones que los ratones normales, mientras que los ratones sin LRRK2 eran peores.

Esta nueva investigación respalda una teoría, propuesta por primera vez por investigadores alemanes en 2003, que sugiere que el párkinson puede comenzar fuera del cerebro, en órganos como la nariz y el intestino, que están en la primera línea de invasión de microbios y, por lo tanto, lugares de inflamación.

Este concepto también está respaldado por estudios de salud de la población que muestran vínculos entre la enfermedad de párkinson y las afecciones inflamatorias en otros órganos.

La investigación también tiene implicaciones para los ensayos clínicos en curso de medicamentos para el Parkinson que bloquean la actividad de LRRK2.

"Nuestra investigación sugiere que estos medicamentos pueden tener éxito en la reducción segura de la inflamación excesiva", señala el doctor Bojan Shutinoski, investigador asociado de el Hospital de Ottawa. 

Las mutaciones de LRRK2 también están asociadas con la lepra, una enfermedad infecciosa crónica caracterizada por lesiones en las terminaciones nerviosas de la piel. Se cree que el vínculo con LRRK2 es causado por una inflamación excesiva en respuesta a un tipo de micobacteria, que infecta los nervios periféricos.

"Esta investigación, que muestra que LRRK2 mejora la inflamación, se ajusta bien con la opinión de que es la respuesta inflamatoria del cuerpo la parte más dañina de la patogénesis de la lepra", añade el doctor Erwin Schurr, científico principal del Instituto de Investigación de la Universidad de McGill Health y miembro del equipo de investigación.