Carnicería de un supermercado
Personas esperan su turno en una carnicería. EUROPA PRESS

A la hora de comer en casa, los españoles estamos comprando menos carne y menos productos lácteos. Podría deducirse de ello, que tal vez estemos comiendo mejor, pero ¿es ésto verdad? Si nos fíamos de los datos oficiales, comemos menos carne, menos leche, pero también menos pescado. Y lo que es peor, el consumo de fruta no mejora, aunque sí el de hortalizas.

El último panel de consumo en el hogar del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente analiza el periodo comprendido entre mayo de 2019 y abril de 2018. En ese periodo, y comparado con el mismo acumulado en 2018, el volumen de kilos de comida comprados para llevar a nuestras cocinas se redujo un 0,7%, mientras que el valor de esa cesta de la compra nacional subió un 0,8%.

Cada español consumió de media en el periodo 629 kilos/litros en el hogar. Esa cifra supone un 1% menos. Sin embargo, el presupuesto que destinó a esta compra subió un 0,5%, hasta los 1.503,19 euros por el encarecimiento de precios, que fue de media de un 1,5%.

Pensando en nuestra salud, en ir recuperando una dieta mejor (nuestra mítica dieta mediterránea), la buena noticia es que el consumo de carne fresca baja un 2,9% en volumen y un 1,9% en valor. Pollo, cerdo y vacuno siguen siendo las carnes favoritas de los españoles, si bien todas van perdiendo presencia en la lista de la compra.

La caída más acusada la sufre la carne de conejo, con un -11,1% en volumen. La carne congelada se suma a esta tendencia, con un recorte del 10% del consumo en volumen, hasta los 4,9 millones de kilos. De esta categoría, sólo se “salva” la carne transformada, que mejoró su consumo en volumen un 0,5%, lo que no deja de ser otra mala noticia (transformada, a veces procesada o incluso ultraprocesada).

La mejor noticia es que baja el consumo de azúcar (la directa, claro, que luego queda la que incorporran tantos alimentos elaborados y procesados). En un año, los españoles compramos 147 millones de kilos de azúcar, que es un 6,4% menos que en el año anterior. En la actualidad, cada español consume en casa 3,2 kilos de azúcar al año.

Menos pescado fresco y las mismas conservas

También cae algo el consumo de lácteos (de los que solemos abusar). El consumo de leche líquida bajó un 0,5% en volumen y se situó en 69,86 litros por persona al año. En cuanto a sus derivados, la categoría se apunta un ligero descenso del 0,1%, pero se incrementa su presencia y su gasto dos de las subcategorías más demandadas, los yogures y el queso.

Mala noticia para nuestra dieta es que descienda el consumo de pescado. Según el panel de consumo en el hogar del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, el consumo de pescados, moluscos y conservas ha disminuido un 2,3%, hasta los 1.049 millones de kilos.

En valor, los españoles gastamos un 0,9% menos en su compra. Son los pescados frescos lo que más acusan el descenso (-3,7% en volumen y -3% en valor), mientras que las conservas de pescado se mantienen prácticamente estables.

Lo mejor es que el consumo de hortalizas se eleva un 1,3% (56,9 kilos por persona); especialmente el de ensaladas, cebollas y tomates. El de patatas baja un 2,4% -hasta los 20,4 kilos per cápita. Permanece estable el consumo de fruta fresca, en los 91,31 kilos por persona y año. Hay más fresas, albaricoques y cerezas en nuestros fruteros.

Finalmente, la caída del gasto en aceite de oliva. El consumo en el hogar creció un 0,7% en volumen, pero bajó en valor del 13,6%.