El 30 de agosto, acudía a dependencias policiales un ciudadano para interponer una denuncia porque su madre, de 85 años de edad, que se encuentra impedida en una silla de ruedas e ingresada en una residencia de personas mayores situada en el centro de Santander, había sufrido el robo de varias joyas.

Al parecer, en una visita a su progenitora, se había percatado de que ya no llevaba puestas las joyas, lo que le alertó puesto que nunca se las quitaba dado el gran valor sentimental que suponían para ella.

Las gestiones de la Brigada Provincial de Policía Judicial fructificaron con la identificación de la autora de los hechos, una trabajadora de la residencia mencionada. Una vez localizada, fue detenida por un delito de hurto de joyas.

Posteriores investigaciones de apuntan a la detenida como autora de otro delito de hurto de joyas cuya víctima era otra de las residentes en el centro de mayores en el que trabajaba.

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