El periodista de Antena 3 Ricardo Ortega, que murió hace cuatro años en Haití mientras informaba del derrocamiento de Jean Bertrand-Aristide, no falleció por los tiros de los partidarios del ex dictador, sino como resultado de una ráfaga disparada por tropas extranjeras, seguramente marines.

Así lo ha manifestado este viernes su familia, tras hacerse público el auto del juez de instrucción, el haitiano Bernard Saini–Vil, que contradice la primera versión sobre los autores de la muerte del periodista, ocurrida el 7 de marzo de 2004.

Las únicas tropas extranjeras que dispararon ese día en ese lugar fueron las de EE UU
El auto concluye, como resultado de las investigaciones, que los autores de los disparos fueron tropas extranjeras. Asimismo, señala que de las presentes aquel día en Puerto Príncipe, donde sucedieron los hechos, las francesas y las canadienses no efectuaron ningún tiro. Sí lo hicieron, en cambio, los marines de EE UU, y además con munición pesada, que coincide con las heridas halladas en el cadáver por la autopsia realizada en España.

Los padres de Ricardo Ortega, José Luis y Charo, han comparecido este viernes ante la prensa en Madrid y han expuesto su relato de los hechos. Según éste, una hora después de acabada una accidentada manifestación para celebrar el derrocamiento de Aristide, Ricardo acudió en ayuda de un cámara herido, y junto a él se refugió en un patio.

Una bala al azar

Los reporteros allí escondidos pidieron ayuda a la Embajada de Estados Unidos y cuando creyeron que llegaba ésta, Ricardo salió del refugio a un callejón, momento en que, desde una calle principal, y posiblemente al azar, llegó la bala que le mató. "No te pongas nunca delante de los americanos", solía aconsejar él a sus compañeros.

El pasado mes de abril, por otro lado, la Fiscalía de la Audiencia Nacional pidió que se archive la causa abierta contra tres militares de EE UU implicados en la muerte del cámara de Telecinco José Couso en Irak en 2003, de la que ya se han cumplido cinco años.