Rescatan a un excursionista que pasó dos días con un tobillo y una muñeca rotos tras caer de una cascada

  • Ocurrió en el monte Nebo, al noroeste de la ciudad australiana de Brisbane.
  • El hombre, que perdió el teléfono móvil, fue rescatado por un helicóptero y trasladado al hospital.
Neil Parker, el excursionista accidentado.
Neil Parker, el excursionista accidentado.
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Un tobillo y  una muñeca fracturados son las únicas secuelas con las que Neil Parker, un excursionista australiano, ha conseguido sobrevivir a una caída de seis metros en una cascada en el monte Nebo, al noroeste de Brisbane (Queensland, Australia), donde ha pasado dos días alimentándose de nueces y piruletas a la espera de ser rescatado.

El accidente se produjo cuando el hombre, de 54 años, caminaba en solitario por el bosque e intentó subir por las inmediaciones de una cascada que se encontraba prácticamente seca. Tras la caída, explica Parker a la cadena de televisión ABC, perdió el teléfono al intentar meterlo en el bolsillo y tomó conciencia de la peligrosidad de su situación y de la necesidad de trasladarse a otra zona más accesible.

Experimentado excursionista y conocedor de la zona y de las principales técnicas de supervivencia, el hombre comprendió que debía desplazarse hasta un claro para conseguir ser visto por otros paseantes o por un helicóptero de rescate y, así, salvar su vida.

"Tenía una idea de lo que podían y lo que no podían hacer y sabía que, donde me hallaba, no había forma de que me encontrasen", detalla Parker, que ha colaborado durante siete años con los servicios de emergencias de Queensland y ha participado en múltiples rescates.

El recuerdo de su familia, determinante

Parker asegura que fue el pensamiento en su familia lo que le permitió reunir fuerzas para continuar luchando y emprender una escalada de un par de días, con dos extremidades rotas, para acceder a un claro.

Durante su odisea, el australiano tuvo que entablillar de forma improvisada su pierna con sus palos de escalada y el kit de primeros auxilios que llevaba para tener, así, mayor movilidad y conseguir desplazarse arrastrando la extremidad.

Durante el tiempo que permaneció solo en la montaña, el hombre se vio obligado a alimentarse de un puñado de nueces, una barrita de proteínas y unas piruletas, que eran los únicos alimentos que portaba consigo en una excursión que debería haber sido de tres horas.

Rescate en helicóptero

Tras la agonía, el hombre fue avistado por un helicóptero de rescate que lo trasladó al Hospital de la Princesa Alexandra de Brisbane para ser atendido.

Una vez en el hospital, la cirujana que lo atendió, Nicola Ward, alabó el espíritu de supervivencia de Parker e incidió en el "dolor extremo" que tuvo que sentir y lo "increíble" de su proeza para alcanzar el claro.

"Esencialmente, con una fractura de tobillo como la que él tiene, la extremidad es un peso muerto e inútil. No puedes emplearla para caminar, no puedes apoyarte en ella y tienes que arrastrarla. Y algo similar ocurre con la muñeca", relata, y añade que pueden pasar meses hasta que Parker pueda volver a usar su pierna.

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