Ocurrió el 17 de noviembre de 1936 durante el transcurso de la Guerra Civil. Mientras Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, el XVII duque de Alba, y su hija Cayetana residían en Londres, varios proyectiles disparados desde aviones de la Legión Cóndor impactaban contra el palacio de Liria, provocando un incendio imposible de controlar y su destrucción casi total. Tan solo quedaron en pie las cuatro fachadas.

Por fortuna, las pinturas y otras obras artísticas de incalculable valor -atesoradas por la familia a lo largo de seis siglos de mecenazgo y coleccionismo- habían sido retiradas previamente, como medida de precaución del duque durante el conflicto, a otros edificios como el Museo del Prado, el Banco de España, la iglesia de San Francisco el Grande o la Embajada británica. Los empleados de la casa lograron salvar también numerosos muebles, tapices y armaduras pero no corrieron igual suerte muchos de los libros de su inmensa biblioteca, que acabarían convertidos en cenizas.

Del episodio más oscuro del palacio, tardaría mucho en recuperarse la familia de Alba. La reconstrucción -realizada por el arquitecto Manuel Cabanyes- se prolongaría durante ocho años, de 1948 a 1956, y el viejo duque no viviría para verla concluida, pasando el testigo a su hija Cayetana.

Setenta y cinco años después de aquel desafortunado incidente, la que todavía a día de hoy sigue siendo la residencia privada más importante de Madrid, abre sus puertas al público siguiendo la estela de otras dos propiedades de la casa: el palacio de Dueñas en Sevilla y el de Monterrey en Salamanca. La inauguración será mañana jueves y abrirá al común de los mortales la posibilidad de descubrir la primera planta de este edificio de estilo neoclásico situado en pleno centro de la capital (calle de la Princesa, junto a plaza de España) y pasearse por 14 salas (incluida la biblioteca situada en la planta a pie de calle) para admirar lo que podría considerarse un museo del Prado a pequeña escala.

Obras de los más grandes como Goya, Velázquez, Tiziano, Rubens, Zurbarán, Zuloaga, El Greco, Ribera... por citar tan solo a unos cuantos, cuelgan de las añejas paredes de este palacio con más de dos siglos de historia a sus espaldas que fue construido entre 1767 y 1785 siguiendo la directrices de uno de los más grandes arquitectos de la época: Ventura Rodríguez.

La Casa de Alba puede presumir de poseer una de las colecciones de arte más destacadas del mundo. Entre sus joyas se encontraba hasta hace bien poco una de las obras maestras de Fra Angelico: la Virgen de la granada, que la familia vendió por la friolera de 18 millones de euros al Prado. No es la única: los retratos del Gran Duque de Alba obra de Tiziano y Rubens, los de la XIII Duquesa de Alba y la Marquesa de Lazán realizados por Francisco de Goya Goya, La infanta Margarita de Velázquez, el Cristo en la Cruz de El Greco, el Juan de Miranda de Murillo, el San Onofre de Ribera o el Santo Domingo de Guzmán de Zurbarán, son otros de sus tesoros.

Salón Goya del Palacio de Liria. Al fondo el archiconocido retrato de la Duquesa de Alba.

Por no hablar de obras más recientes como los zuloagas del XVII Duque de Alba (1918), su esposa Rosario de Silva y Gurtubay (recién llegado de la exposición dedicada al diseñador Cristóbal Balenciaga en el Thyssen) y una jovencísima Cayetana Fitz-James Stuart, XVIII duquesa de Alba, montando en pony. Cuentan que la niña era tan inquieta, que Zuloaga sentenciaría nada más acabar: "este será mi primer y último retrato infantil".

Las mil y una maravillas de palacio se completan con una variada colección de relojes y mobiliario de distintas épocas y estilos, porcelanas de las más famosas fábricas (Sevres, Meissen, Buen Retiro, Alcora), lámparas de cristal de la Granja, tapices de la fábrica parisina de Gobelinos y Willem de Pannemaker y parte del legado de la emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III, que pasó en él sus últimos días.

Imponente, majestuoso y repleto de historia, Liria abre sus puertas a partir de mañana en horario de 9.45 a 14.00 horas y 15.45 a 19.30 (de martes a domingo) y 9.45 a 14.00 (los lunes). El precio de las entradas será de 14 euros (12 reducida, gratuita para menores de seis años) en taquilla y a través de la web www.palaciodeliria.com. ¡Bienvenidos a palacio!

Imponente biblioteca de 18.000 volúmenes
Muchos no se salvaron del incendio que asoló el palacio en 1936 pero Liria atesora todavía un conjunto de alrededor de 18.000 libros. Entre ellos, volúmenes de incalculable valor como la llamada Biblia de la Casa de Alba, la primera traducida al castellano en 1430 (que estuvo casi dos siglos en manos de la Inquisición); una edición del Quijote de 1605, más de la mitad de las cartas conocidas de Cristóbal Colón o el curioso mapa que dibujó en 1492 de las costas de La Española.

La biblioteca del Palacio de Liria está compuesta por unos 18.000 volúmenes.

La biblioteca del Palacio de Liria está compuesta por unos 18.000 volúmenes.