Imagen de las aventuras de Corto Maltés, creado por Hugo Pratt.
Imagen de las aventuras de Corto Maltés, creado por Hugo Pratt. ARCHIVO

"Términos como ‘novela' no son aplicables aquí y sólo contribuyen a confundir haciendo creer que estamos creando una versión ilustrada de literatura tradicional cuando tenemos un pez más grande que freír en la sartén; estamos forjando una nueva forma de arte que no estará atada a las reglas arbitrarias de una anterior". Así explicaba el dibujante Eddie Campbell (From Hell) en su Manifiesto la novela gráfica, un término confuso que se refiere al intento de estos creadores (guionistas y dibujantes a la vez) por dignificar y elevar la categoría del comic a un nivel serio, significativo y alejado de la historieta como entretenimiento infantil o frívolo. De esta manera lograrían salir de los cauces habituales de distribución para hacer al fin su entrada en las librerías.

De esta manera lograrían salir de los cauces habituales de distribución para hacer al fin su entrada en las librerías.
El término
La denominación novela gráfica nació en los años 60 cuando se intentaba dotar la historiera o comic de una mayor relevancia, pero no fue hasta 1974 cuando el término se acuñó definitivamente. La expresión "graphic novel" ("novela gráfica") aparecía en la cubierta de Contrato con Dios, de Will Eisner. Él definió por primera vez el término, centrándose en la orientación adulta de la temática de la historieta, lo que se vio reforzado por un formato que buscaba salir de quioscos y supermercados, para introducirse en librerías de todo tipo (no sólo especializadas). Y aunque no logró un éxito grande en las generalistas sí se metió la nariz en las especializadas.

Los antecedentes
Tras el acuñamiento del término con la obra de Eisner se ha aplicado a otras obras de manera retroactiva. Obras que encajarían en este concepto moderno del término. El Eternauta de 1957, de Héctor Germán Oesterheld, es el antecedente más importante. El creador está considerado el creador del oficio de guionista de historietas.

La evolución
Fue en los ochenta cuando la novela gráfica inició su camino hacia el éxito del que hoy goza. Entonces tuvo que conformarse con circuitos alternativos o independientes, lo que que en los años noventa daría un giro: las grandes editoriales prestaron atención a estas creaciones y empezaron a concederles cierto protagonismo logrando un éxito considerable en su empresa.

Prestaron atención a estas creaciones y empezaron a concederles cierto protagonismo
Fue a partir de aquellos momentos cuando las librerías generalistas incorporaron estas obras y se ganaron muchos lectores. Un logro debido sobre todo al tebeo japonés, el manga. En los últimos años, novelas gráficas han estado en los primeros puestos americanos de libros más vendidos.

Los imprescindibles
Por una parte existen algunas ya sobradamente conocidas por el público en general, dadas las adaptaciones cinematográficas a las que han dado lugar. Es el caso de Sin City o 300 o Batman, de Frank Miller, V de Vendetta, de David Lloyd y Alan Moore.

Por otra parte, digno es de reseñar por lo vanguardista de su momento (los años 60): Poema en viñetas, de Dino Buzzati (1969).

Y por último, cuatro obras que no pueden faltar: Maus (1992), de Art Spiegelman, Premio Pulitzer, que puso de moda la novela gráfica entre los no aficionados; Corto Maltés: La balada del mar salado (2000), de Hugo Pratt, que bien puede considerarse una novela gráfica negra; Pyonyang, de Guy Delisle, que describe la estancia del dibujante en Corea del Norte, y Paracuellos, de Carlos Giménez, que narra la vida de los niños españoles en la posguerra.

Los españoles
De las generaciones anteriores que están asistiendo a la reedición de sus obras o que se han metido de lleno en la novela gráfica, son imprescindibles: Carlos Giménez (Barrio 2 y 3), Miguel Gallardo (Un largo silencio), Ángel de la Calle (Modotti: una mujer del siglo XX), Pere Joan (Azul y ceniza).

De las nuevas generaciones, están los que siguen la línea de Luis Durán (Atravesado por la flecha) y Santiago Valenzuela, célebre sobre todo por la saga de historietas en torno al personaje del capitán Torrezno, que son: David Rubín, Fermín Solís, Lorenzo Gómez, Andrés G. Leiva, Ken Niimura, Jali. Con un objetivo de renovación: Kenny Ruiz, Sergi Álvarez, Sagar Forniés, Víctor Santos, Javier de Isusi o Pedro Rodríguez. Y también de generaciones recientes, pero con un objetivo renovador, cabe destacar a Knny Ruiz, Sergi Álvarez, Sagar Forniés, Víctor Santos, Javier de Isusi y Pedro Rodríguez.