El ministro del Interior en funciones, Fernando Grande- Marlaska, durante su intervención en la inauguración del primer ciclo formativo dirigido a todos los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que integran la Red policial dedicada a la investig
El ministro del Interior en funciones, Fernando Grande- Marlaska, durante su intervención en la inauguración del primer ciclo formativo dirigido a todos los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que integran la Red policial dedicada a la investig Oscar Cañas - Europa Press

"Que quede claro que lo que sí hay y subyace abajo es violencia de género y violencia machista. No la llamemos de otra forma", ha señalado el ministro en declaraciones a los periodistas, tras ser preguntado por el hecho de que la exsuegra y excuñada queden fuera del registro de mujeres víctimas mortales por este tipo de violencia.

Un hombre de 41 años mató presuntamente a su exmujer, de 39 años, en el municipio de Valga (Pontevedra), un crimen tras el que el número de asesinadas a manos de sus parejas o exparejas -violencia de género- aumentan a 41 en lo que va de año y a 1.016 desde 2003. Al tener o haber tenido una relación sentimental con el presunto agresor, se incorpora a la estadística; cosa que no ocurre con la madre y la hermana, que fueron asesinadas en el mismo escenario del crimen, convirtiéndose así en victimas 'colaterales'.

Según ha incidido Grande-Marlaska, existen "cuestiones técnicas" que establecen la diferencia entre la violencia de género (la que sufren mujeres por parte de parejas o exparejas) y la violencia doméstica (entre familiares). A juicio de Marlaska, se definen bajo "son parámetros muy técnicos" y esos "tecnicismos" se pueden "aplacar" en un debate jurídico.

En cualquier caso, preguntado sobre la exclusión en la contabilidad de la exsuegra y excuñada del presunto asesino de Valga, el ministro sostiene que "no hay mucho que cambiar" al respecto. A su juicio, lo sucedido ayer es violencia machista. "Que no quede duda de que lo que ocurrió ayer en este pueblo de Pontevedra es violencia machista, violencia de género", ha agregado, apostando por "dejar apartados los tecnicismos".

A su juicio, "lo importante es luchar contra esa lacra", disponer de medios para ello, y que todos los partidos políticos "caminen hacia el mismo objetivo" de combatir ese fenómeno y "conseguir que no forme parte tristemente de nuestro día a día", ha afirmado.

VÍCTIMAS 'INDIRECTAS' EN EL PACTO DE ESTADO

Pese a todo, la madre y hermana de la asesinada en Valga -exsuegra y excuñada del presunto asesino- son víctimas mortales que no se contabilizan como violencia de género, de acuerdo a la normativa actual. La Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género la define como aquella que sufren las mujeres por parte "de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aún sin convivencia". En 2013, los hijos e hijas también fueron reconocidos como víctimas directas de violencia de género y, por ello, comenzaron a contabilizarse.

Por lo tanto, sólo la exmujer pasará a formar parte de la lista oficial de víctimas por tener una relación afectiva con el presunto asesino. España tiene pendiente la transposición legislativa del Convenio de Estambul y que amplía los casos considerados violencia machista.

En esta línea, una de las medidas del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, aprobado en 2017, contempla "visibilizar a las víctimas indirectas" de violencia contra las mujeres, como "familiares, amigas y amigos y el entorno más íntimo de la mujer que también sufren la violencia machista".

Para ello, según se establece el Pacto, se recogerán "en las estadísticas oficiales para conocer la magnitud real del problema", si bien, esta medida no se desarrollado por el momento. Asimismo el Pacto aboga por trabajar con las comunidades autónomas "en la posibilidad de que las mismas les ofrezcan acceso a recursos", como asesoramiento y atención psicológica.

Hace unos meses, la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género ya avanzó que está trabajando en la recogida de datos estadísticos de los casos de asesinatos y homicidios de mujeres fuera del ámbito sentimental, tras el crimen de Laura Luelmo -la profesora que fue asesinada por un hombre en Campillo (Huelva) en diciembre de 2018-. Ni ella ni otras mujeres asesinadas por desconocidos forman parte de la estadística oficial en la actualidad.

De manera no oficial, las víctimas colaterales de este tipo de violencia están contempladas en 'Feminicidio.net', que elabora un 'listado de feminicidios y otros asesinatos de mujeres cometidos por hombres en España en 2019'. Contabiliza un total de 73 este año, ya sumadas las tres últimas víctimas del crimen de Valga.

Según esta estadística no oficial, en 2019 se han registrado 14 'feminicidios familiares', y al menos cuatro de ellos están relacionados con casos de violencia de género. Precisamente en este apartado se han añadido este lunes los nombres de la madre y hermana de la mujer asesinada por su exmarido en Valga (Pontevedra), de 27 y 59 años, respectivamente.

En declaraciones a Europa Press, la presidenta de la Asociación de Mujeres Juristas Themis, Ángeles Jaime de Pablo, ha apuntado que "está claro" que son víctimas de un crimen sexista, por razón de género y de la violencia machista, aunque no sean reconocidas de forma oficial.

De hecho, sostiene que existe la posibilidad de aplicar la agravante de género en estos dos casos. Según ha afirmado, a pesar de que son víctimas sin relación de pareja o expareja con su presunto agresor, éste sí ha actuado "con motivación específicamente de discriminación y de castigar a estas mujeres", por ejemplo, por apoyar a la exmujer, hermana e hija de las asesinadas.

En cualquier caso, Jaime de Pablo ha apuntado que será un Juzgado de Violencia contra la Mujer el que investigue, instruya y enjuicie este "espeluznante" crimen porque los hechos han ocurrido simultáneamente. Aunque según la legislación actual este juzgado solo sería competente para llevar el caso de la exmujer, la abogada ha señalado que "no se puede enjuiciar por separado hechos que han sucedido simultáneamente", ha explicado.

Desde su experiencia como abogada, según ha incidido, así ha sucedido en otras ocasiones y en casos que ella ha llevado. Y también sucedería en aquellos en los que el agresor no llega a consumar el asesinato contra su pareja o expareja, pero sí consigue matar a otros familiares.

Este fue el caso -añadido entre el listado de 'feminicidios familiares' de 'Feminicidio.net'- de dos jóvenes, de 23 y 35 años, que fueron asesinadas el pasado mes de junio tras ser disparadas por la expareja de su hermana en una vivienda en Aranjuez (Madrid). Además de disparar contra sus cuñadas, el presunto agresor también disparó a su suegra, aunque no acabó con su vida. Su exmujer no estaba en el escenario del crimen cuando comenzaron a disparar su exmarido, que estaba en busca y captura y recién divorciado.

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