La sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, acogerá la semana del 16 al 20 de septiembre el juicio contra 12 acusados de introducir unos 60 kilos heroína en Galicia, a lo que se les atribuyen los delitos de narcotráfico y pertenencia a grupo criminal.

Este juicio fue aplazado (estaba previsto en junio) después de que las partes recusaran a los jueces. Los propios magistrados

presentaron, ante el

Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), su abstención, que fue estimada por máximo órgano judicial gallego.

Así, el TSXG estimó justificadas las abstenciones porque el número de resoluciones previas al enjuiciamiento dictadas por estos magistrados suponía "una toma de contacto con el material probatorio existente en la causa y compromete seriamente su imparcialidad".

Por ello, determinó que la pertinancia de estimar la abstención de los jueces resultaba "indudable" ya que, de mantenerse ese tribunal como encargado del juicio, habría un "riesgo" con respecto a la "necesaria apariencia de imparcialidad" de la Audiencia.

ACTIVIDAD CRIMINAL

Elegido un nuevo tribunal, el procedimiento llegará a juicio ahora, y sentará en el banquillo de los acusados, entre otros, a Manuel E.M., un abogado vigués con antecedentes por narcotráfico y con cierta notoriedad pública, ya que es conocida su historia por haber estudiado la carrera estando ingresado en prisión.

Asimismo, serán juzgados varios vecinos de la zona de Arousa (algunos con antecedentes por narcotráfico) y varios ciudadanos búlgaros.

La Fiscalía sostiene que los acusados españoles habían estado en contacto a lo largo de los años 2016 y 2017, bajo la supervisión del abogado y del vilanovés J.J.V.P., para organizar distintas operaciones de introducción de droga en Galicia.

En su escrito de acusación, el ministerio público hace referencia a las gestiones y contactos con proveedores colombianos para organizar la introducción de un cargamento de cocaína.

CARGAMENTO DE HEROÍNA

Asimismo, en el marco de su actividad criminal, los cabecillas del grupo, junto con el resto de acusados, prepararon a mediados de agosto de 2017 la introducción de casi 60 kilos heroína por tierra, para lo que contaban con una nave industrial en la localidad pontevedresa de Caldas de Reis.

Varios de los acusados se desplazaron hasta allí en una furgoneta para alijar la droga, mientras otros hacían labores de vigilancia. Y en la nave les esperaban los ciudadanos búlgaros, encargados de traer la droga en camión a Galicia y supervisar la entrega.

Tras la detención y los registros, además de la heroína, las fuerzas policiales se incautaron de dinero en efectivo, teléfonos móviles, vehículos, y otros efectos.

Por estos hechos, la Fiscalía pide que cada uno de los procesados sea condenado a 11 años de cárcel por delitos contra la salud pública y de integración en grupo criminal. Asimismo, reclama que se imponga a cada uno multa de 11 millones de euros.

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