Las dudas sobre si habrá investidura o nuevas elecciones quedarán prácticamente disioadas la semana que viene, cuando el martes concluya la ronda de consultas a las que el rey ha convocado a los partidos con presencia en el Congreso. Felipe VI comunicó ayer a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, que el lunes y martes, 16 y 17 de septiembre, se reunirá con los portavoces parlamentarios.

La última vez fue antes la investidura fallida de julio. Después, el rey optó por dejar pasar un tiempo prudencial antes de volver a convocarlos, que es lo que hará la semana que viene.

Calendario

ERC y Bildu tampoco acudirán esta vez a unas consultas de las que Felipe VI concluirá si Pedro Sánchez tiene apoyos suficientes para resultar elegido. En caso de que así sea, Batet tendrá 24 horas para convocar un nuevo Pleno de investidura, que podría empezar el 19 de septiembre con una primera votación el 20 y una segunda el 22. O empezar un día después, el 20 de septiembre, de manera que la primera votación sería el 21 y la segunda, el 23 de septiembre.

Si ese día a las 23.59 horas no hay investido un nuevo presidente, se disolverán las Cámaras y se convocarán las elecciones del 10 de noviembre. Lo mismo ocurrirá si Felipe VI estima que Sánchez sigue sin tener apoyos que puedan garantizar su investidura. En este caso, Casa Real ha explicado en un comunicado que podrá "proceder a la disolución de ambas Cámaras y la convocatoria de nuevas elecciones".

La convocatoria electoral no será efectiva el mismo martes, sino el domingo 23 pero con este calendario la decisión que tome el rey tras sus audiencias con los portavoces parlamentarios dejará claro si hay investidura de Sánchez o si esta no es posible y habrá elecciones.

Terminará así el misterio sobre si presidente en funciones finalmente accede a que Unidas Podemos forme parte de su Gobierno en una coalición que los morados siguen exigiendo. O si, por el contrario, los de Iglesias llevan su reclamación a sus últimas consecuencias, a la repetición electoral, si terminan aceptando la oferta actual del PSOE para un acuerdo de legislatura pero fuera del Ejecutivo o si finalmente pulsarán otro botón, comunicar a Felipe VI que votarán a favor de la investidura, pero sin ningún acuerdo con Sánchez. Esta posibilidad pondría al presidente en funciones en la tesitura de tener que aceptar una solución de la que el PSOE no quiere oír hablar por las dificultades en las que se vería constantemente el Gobierno o declinar una eventual designación como candidato por parte del rey, como Mariano Rajoy en 2016.

Dudas en Unidas Podemos y en el PSOE

De momento, las cinco organizaciones que forman Unidas Podemos se mantienen conjuradas en seguir así, unidas, en la idea de exigir la coalición que el PSOE les concedió en julio. A pesar de ello, hay distintas opinones sobre el riesgo que supondría la repetición electoral y en varias confluencias se manifiestan dudas sobre qué mensaje habría que trasladar al rey si nada cambia.

También las hay en el PSOE, donde no todos comparten la apuesta de Moncloa por repetir unas elecciones que en el mejor de los casos dejarían las cosas como están ahora y en el peor, sacarían aSánchez de Moncloa si PP, Ciudadanos y Vox suman.